Pullaro: "En Rosario no hay impunidad, las primeras líneas de delincuentes están presos"

El ministro de Seguridad provincial se refirió a la detención de los hermanos del Dulce Abregú, presunto jefe de una banda narcocriminal.


El ministro de Seguridad de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, se refirió este martes a la detención de los hermanos del presunto líder de una banda narcocriminal Dulce Abregú, a manos de la policía de la provincia y defendió su gestión al mando de la cartera a pocos meses de la transición de gobierno. "En Rosario no hay impunidad, las primeras líneas de delincuentes están presos", señaló.

En el marco del acto por el 165º aniversario de la creación de la Policía de Rosario, Pullaro expresó que los recientes arrestos de Abregú y sus secuaces son un eslabón más de la cadena de detenciones durante su mandato. "Antes de Abregú Alvarado, Cantero, Camino, Ungaro, Funes", sostuvo y afirmó: "Detener a todos los cabecillas de las bandas (narcocriminales) fue un eje de trabajo que trazamos; trabajar para desarticularlas, que no es fácil porque quedan segundas y terceras líneas. Hemos tenido resultados, por supuesto siempre parciales porque las bandas se reconstruyen".

En ese sentido, dijo que las aprehensiones representan "un mensaje muy claro a la sociedad de Rosario: no hay impunidad, están todas las primeras líneas de delincuentes presos, que era uno de los objetivos de nuestra gestión".

Además, si bien indicó que "no se puede hablar desarticulación" de la banda de Abregú las detenciones del Dulce y sus hermanos sumadas a las de otros familiares constituyen "un golpe fuerte" para la organización. "Ahora dependerá del servicio federal trabajar para custodiarlos (a los delincuentes) y que no puedan seguir operando desde la cárcel".

En otro orden de cosas, el ministro se mostró crítico con la Justicia en cuanto a ciertas medidas de seguridad en las cárceles, como por ejemplo la falta de límites en los kilos de comida que pueden recibir los presos por parte de los visitantes y los tipos de requisa. Asimismo, subrayó que deja "una Policía ordenada".