ALARMANTE CRISIS

Desesperante situación: gastronómicos y hoteleros exigen una ley de emergencia para reactivar el sector

Desde AEHGAR, que nuclea a ambos rubros, aseguraron: “En Rosario la actividad hotelera trabaja en un 10 o 15 por ciento y la gastronomía sabemos que ha abierto, pero estamos con muy pocas ventas".


La crisis por el coronavirus afecta a diversos sectores y entre los más damnificados está el rubro de los gastronómicos y hoteleros. En el primer caso, pese a la reapertura de la actividad, las ventas son muy bajas, mientras que en el segundo se ve plenamente relacionado a la suspensión total del turismo. Por lo tanto, exigen con urgencia y de forma desesperada una ley de emergencia a nivel nacional para poder paliar las duras consecuencias económicas de la pandemia.

Sobre la crítica situación que atraviesan, el presidente Asociación Hotelera Gastronómica y afines de Rosario, Carlos Mellano, aseguró: “Nos sumamos al pedido de una ley de emergencia a nivel nacional. Esto nos daría una cantidad de herramientas para poder paliar este momento. En Rosario la actividad hotelera trabaja en un 10 o 15 por ciento y la gastronomía sabemos que ha abierto, pero estamos con muy pocas ventas. Entonces necesitamos una ley de emergencia para reactivar la capacidad instalada que hoy está sin trabajar”.

“Son momentos en los que hay que unirse y tener una línea de trabajo en forma permanentemente combinada con la Municipalidad”, remarcó Mellano y continuó: “En algunos locales ya fueron levantadas las clausuras, otros tuvieron otros inconvenientes, pero nosotros defendemos el universo gastronómico de la ciudad que son 1.300 locales, el 1 por ciento fueron los que tuvieron algunas sanciones. Estamos muy comprometidos con el cumplimiento del protocolo porque hace que esto dé tranquilidad a la población para que concurran a los locales”.

Gastronómicos piden que se extienda el horario de cierre

Al mismo tiempo que, unidos al rubro de hoteleros, exigen por una ley de emergencia que aborde la problemática en su totalidad, titulares de bares y restaurantes de la ciudad consideran que una medida para al menos poder tener mejores resultados desde lo económico, sería que el horario para cerrar los establecimientos pase de las 23 a las 00. A su vez, denunciaron que varios de los clientes identificados por la aplicación de las medidas de trazabilidad, figuraban con domicilio o teléfono fuera del gran Rosario, por lo que solicitaron que se extremen los controles.