mercado inmobiliario

Por qué hay nuevos contratos de alquiler en Rosario que tienen hasta un 40% de aumento

Los coletazos de la aplicación de la nueva normativa nacional, que regula el mercado inmobiliario, empiezan a notarse en la ciudad con incrementos que, en muchos casos, superan la inflación anual estimada.


Por Ignacio Pellizzón

Un departamento nuevo de dos dormitorios en el macrocentro de Rosario que al terminar el contrato se pagaba de alquiler 18 mil pesos, hoy con un nuevo contrato cuesta 30 mil. Es uno de los varios casos que se están dando en la ciudad desde que se aprobó la nueva ley de alquileres.

Si bien este es un caso de los más extremos, hay aumentos más generales que rondan entre el 30% y 35%. Es que la nueva ley señala que los aumentos estarán regulados por el Banco Central, con lo cual ni las inmobiliarias ni los propietarios podrán disponer legalmente de aumentos arbitrarios.

Con las nuevas reglas del juego, aquellos dueños que no sacaron del mercado locatario sus inmuebles, optan por armar contratos nuevos por tres años –antes eran por dos años- con una base superior a la estimada por la inflación como forma de mantener una rentabilidad, ya que luego estará supeditado al índice conformado en partes iguales por el IPC (índice de precios al consumidor) y el RIPTE (remuneración imponible promedio de los trabajadores estables).

Lo que dispone la nueva ley de alquileres a nivel nacional, que se aprobó el 11 de junio de este año, es que mediante el índice mencionado el Banco Central publicará todos los meses a partir de junio del 2021–cuando se haya cumplido el primer año de contrato bajo la nueva normativa- el porcentaje que se deberá actualizar el alquiler, que solo se podrá realizar una vez por año.

En definitiva, tanto los inquilinos como los propietarios y las inmobiliarias, se enterarán un mes antes de terminar el primer año de contrato cuánto tienen que ajustar para el segundo año de alquiler, lo mismo en el tercero y último período del convenio.

Para los que deben alquilar es una buena noticia y festejan, no sólo el hecho de que tienen contratos previsibles por tres años, sino también saber que no se incrementará el pago mensual en base a la inflación, ni será cada tres o seis meses, sino que se realizará una sola vez en el año y bajo la regulación del índice elaborado por el Banco Central.

Pero desde el Colegio de Corredores contaron a Rosario Nuestro que hay muchos propietarios que para poder mantener el negocio de alquilar su inmueble y que le brinde una suma mensual rentable, teniendo en cuenta la inversión realizada y la inflación, optan por armar contratos nuevos con incrementos entre un 30% y un 40%, los más extremos.

El sector inmobiliario hace hincapié en que durante todo el 2020 no se pudieron actualizar los montos en ningún momento por los distintos congelamientos decretados por el gobierno nacional –el último DNU rige hasta el 31 de enero 2021-, por ende, toman la decisión de armar nuevos convenios, regidos por la nueva ley de alquileres, pero con una base mucho más alta.

Se detecta que hay un pequeño porcentaje en la ciudad, que no supera los cuatro puntos, que decidió dejar de poner en alquiler su inmueble y directamente agregarle el cartel de venta. Otros, por su parte, optaron por sacarlos del mercado, es decir, que queden habitados por ellos mismos o vacíos hasta que se aclaren las reglas del juego.

Así las cosas, habrá que ver si al año de la nueva ley, el mercado tiende a ubicar los alquileres en un 25% con respecto al sueldo de un empleado formal como estiman las ONGs impulsoras del proyecto o el descreimiento en un índice elaborado por el Estado y la falta de equilibrio en el negocio inmobiliario desestabiliza la flamante normativa con nuevas cláusulas.

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