NEWELL'S

El Tata Martino siempre está

Como cuando rechazó a la selección de Colombia para dirigir a la Lepra, ahora tiene la intención de aportar para el fideicomiso y brega por la unión del club.

Redacción Rosario Nuestro

miércoles 17 de abril, 2019

Son ese tipo de gestos los que realzan aún más la figura de Gerardo Martino como ídolo de Newell’s. Como a fines de 2011 cuando rechazó una jugosa oferta económica para dirigir a la selección de Colombia porque el club de sus amores lo necesitaba para salir de otra delicada situación con los promedios.

El Tata se hizo cargo y la historia es conocida, transformó aquel equipo que atravesaba puras penurias en el mejor de Argentina. Recotizó enormemente un plantel desvalorado y con su figura a la cabeza regresaron referentes como Maxi Rodríguez, Nacho Scocco y Gabriel Heinze, entre otros.

Por ende, el aporte de Martino durante aquel año y medio en el que obtuvo el Final 2013, se vio reflejado en la cancha, en el crecimiento de la institución y en el respeto que aquel conjunto rojinegro ganó en todo el país por su fútbol vistoso y ofensivo.

Nunca se alejó del todo del Parque Independencia, siempre siguió de cerca la realidad del club y en este caso, cuando otra vez hay una crisis institucional, económica y naturalmente deportiva, peor que la de hace siete años atrás cuando asumió, el actual entrenador del seleccionado mexicano reapareció con un gesto de grandeza.

Se hizo un espacio para reunirse en la tarde de este martes con el arco opositor, durante más de dos horas los escuchó y manifestó su preocupación por el presente. Además, dejó en claro que brega por la unidad de todo el Mundo Newell’s para afrontar esta difícil situación y participará del fideicomiso para reforzar al plantel en el mercado de pases, y va por buen camino a conformarse definitivamente, algo que se cristalizaría la próxima semana.

La realidad es que cuando más lo necesitan por el Parque, el Tata siempre está. Se involucra, participa, aporta, todos gestos relevantes, importantes y sin buscar los flashes de las cámaras ni los micrófonos.

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