Los pasos para un bronceado sin riesgos

La Sociedad Argentina de Dermatología lleva adelante una campaña de prevención del cáncer de piel y consejos para cuidarse del sol. Es posible lograr un tono dorado tomando en cuenta algunas medidas.

Por Gimena Rubolino

jueves 23 de noviembre, 2017

Cuidá tu piel. Es la única que tenés”. Con esta frase, la Sociedad Argentina de Dermatología  (SAD) alerta a la comunidad sobre la importancia del cuidado de la piel en el verano. En especial, a aquellas personas que quieren tener una piel dorada y en forma apresurada.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que el sol nos da beneficios, pero si nos exponemos sin protección, puede traer muchos riesgos. El daño se acumula y son riesgosos tanto el sol como las lámparas o camas solares.

Para lograr un tono dorado es importante tener presente que se debe tomar sol en los momentos adecuados y usar cremas protectoras solares que bloqueen radiación UVA y UVB, de calidad reconocida y cuyo factor de protección solar (FPS) sea mayor a 30.

El horario conveniente para exponerse al sol es antes de las 10 horas o luego de las 16. En especial, las primeras veces es cuando más hay que proteger la piel.

La alimentación también cumple una importante función para poder cumplir el objetivo de broncearse. Es importante incluir en la dieta diaria:

Betacaroteno: este componente se transforma en vitamina A en el organismo, que lo asimila en el intestino delgado y se acumula en el hígado en forma de retinol. Este tendrá la función de dar color a nuestra piel y servir de protección frente a la acción de los rayos ultravioleta. Se obtiene a través de la zanahoria, el perejil, el tomate, el mango, la calabaza, la espinaca y el brócoli.

Luteína: actúa como protectora ante el crecimiento de células influidas por los rayos UV. Podemos encontrarla en alimentos como la lechuga, la espinaca, la acelga y otras verduras de hoja verde.

Vitamina C: entre sus funciones antioxidantes en el organismo se destaca la importancia que tiene en la síntesis del colágeno, un componente fundamental de los tejidos dérmicos que hace que nuestra piel se mantenga joven por más tiempo. Los alimentos que la contienen son los cítricos (mandarina, naranja, pomelo y kiwi), la coliflor y el pimiento.

Omega 3: es otro componente necesario para mantener nuestra piel hidratada durante más tiempo ya que nos brinda una serie de ácidos grasos esenciales para que ésta esté completamente perfecta y mantenga la humedad necesaria. El pescado azul y los frutos secos son una buena fuente de este nutriente.

No debemos olvidarnos de la hidratación. De dos a tres litros diarios es la ingesta recomendada para hacer frente a las altas temperaturas.

Por último, es de  suma importancia tener presente los siguientes consejos de la SAD:

  • Usar protección solar al realizar deportes.
  • Aplicar la crema protectora en toda la piel 20 minutos antes de la exposición y renovarla cada 2 horas con la piel seca o cada vez que uno sale del agua y se frota o se seca la zona.
  • Usar una cantidad generosa sin olvidar sitios como: orejas, empeines, labios, cuello y tórax.
  • Observar los lunares y manchas personalmente en forma periódica, con ayuda de espejos y de otra persona.
  • No olvidar las palmas y plantas, la región genital, el cuero cabelludo, la boca, el interior del ombligo, las axilas, etc.

Comentarios