opinión

La hipocresía del cupo femenino

Vuelve la discusión a la Cámara baja por el reemplazo de una diputada fallecida.

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lunes 28 de enero, 2019

Los diputados deberán elegir al reemplazante de la fallecida Moyano.

Nuevamente en la Cámara de Diputados se da una discusión que tiene que ver con el cupo femenino, hoy garantizado por la ley, que prevé que un tercio de los integrantes del cuerpo sean mujeres. Claudia Moyano falleció y ahora la discusión es si la reemplaza un hombre o una mujer. Hay antecedentes contrapuestos.

Cada cual tiene su librito. Hay quienes dicen que las leyes no están para cumplirlas sino para interpretarlas como nos convenga. Y vaya si se puede aplicar esa premisa a lo que sucede en la Legislatura provincial. Nuevamente se generó una vacante –en este caso por la muerte de una diputada- y ya se prepara una fuerte discusión para definir quién la reemplaza.

Hace seis años renunció María Eugenia Bielsa y se abrió la misma disyuntiva. En ese caso triunfó el orden y su reemplazante fue José María Tessa. No se respetó el cupo femenino sino que se interpretó la ley de cupo por el corrimiento de la lista por la voluntad popular. Un año después sucedió todo lo contrario: falleció Silvia De Cesaris y fue reemplazada por Mariana Robustelli, a pesar de que en la lista, por corrimiento, le debería haber tocado a Julio López.

La excusa, vaga por cierto, es que en el primer caso no se ponía en riesgo el tercio femenino del cuerpo, mientras que en el segundo caso ya sí, y ese fue el argumento madre para que asuma Robustelli, a quien se le había negado la primera vez. Pero la explicación real es otra.

Podemos aclarar fácilmente lo sucedido. José María Tessa era de un sector afín a Luis Rubeo, por entonces Presidente de la Cámara de Diputados, mientras que Julio López era del espacio de la por entonces ya ausente del cuerpo legislativo María Eugenia Bielsa. Interpretaron la ley, desde el peronismo en ambas ocasiones, como les convenía. Podemos dejar en claro que el cupo femenino sólo les sirvió como una excusa, ya que el fondo político era tener un diputado más en la bancada propia.

Pronto, a pocos días de la muerte de Moyano en un sanatorio rosarino tras luchar contra un cáncer de mama, se va a discutir quién la reemplaza nuevamente y hay dos postulantes otra vez. Por un lado quien debería asumir por corrimiento de la lista, el director vocal de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) Fabián Bastía, del radicalismo NEO. Y por el otro, si se respeta el cupo femenino, la banca debería ser ocuoada por Susana Bertone, también radical del Movimiento de Acción Radical (MAR).

El NEO tiene su máximo referente en la figura del Ministro de Seguridad Maximiliano Pullaro, integrante y funcionario del Frente Progresista, mientras que el MAR es una fuerza que conducen Julián Galdeano y Santiago Mascheroni, hoy más cercanos a Cambiemos a pesar de que su ingreso a la Legislatura fue por la lista oficialista provincial encabezada por Antonio Bonfatti. En este caso también, por cierto, la decisión va a ser política.

En las anteriores ocasiones los bloques ajenos a la discusión se abstuvieron de votar, ya que lo entendieron como un tema interno del PJ. Pero la ley prevé que todo el cuerpo elija quién debe ocupar la banca. Habrá que ver qué sucede cuando desde la conducción se tome una decisión. A simple vista y por las mayorías que existen, va a ser una disputa para alquilar balcones de la Cámara baja y ver quién se queda con el diputado número 50.

Lo que sí, políticos, sean claros y expongan los argumentos reales. Dejen de usar la mentira del cupo femenino para ver quién reemplaza a quién porque muchos no resisten un archivo. 

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