opinión

Fuera de contexto


Por Andrés Cánepa

Los docentes nucleados en Amsafé decidieron realizar un paro de 48 horas en protesta por la oferta salarial elevada por el Gobierno provincial. Desde la cartera de Trabajo y en negociación paritaria se había presentado un 35% de aumento escalonado en tres tramos hasta septiembre y con cláusula de revisión en octubre. Hay malestar en los funcionarios y sorpresa en los dirigentes sindicales.

Fue una votación reñida, prácticamente histórica. Pero no se encuentran argumentos en un contexto de un año sin clases presenciales, con todos los docentes del primario vacunados y comenzando el secundario, inversiones en escuelas para adaptar protocolos, el Boleto Educativo Gratuito para maestros y una oferta que no obtuvo ningún gremio del sector privado hasta hoy, para comenzar el ciclo lectivo con dos días de paro.

En cierto punto, hasta corroe y lastima la credibilidad de toda la corporación docente que en su gran mayoría deja el pellejo en el aula, en su casa y trabaja el doble de tiempo que lo reconocido. Hasta se puso en tensión el porqué los docentes entre 18 y 59 años ya fueron vacunados y no otros trabajadores que fueron y son esenciales, o hasta los pacientes con comorbilidades de esa franja etaria. Y eso tiene que ver con una negociación paritaria a nivel nacional, una exigencia que expuso CETERA y fue concedida.

Entonces, en este contexto, no se entiende el paro. No cuadra, bajo ninguna circunstancia, en ninguna medida de lucha histórica docente, que fue siempre por salario digno, titularización y condiciones de trabajo. A esto se suma más de un mes de negociaciones con el Ministerio de Educación en conjunto con el de Trabajo, concesiones que se hicieron referidas a los protocolos, escuelas que no estaban en condiciones en las cuales se invirtió dinero por pedido de los gremios.

La sorpresa por el resultado de la elección llegó hasta la misma titular de Amsafé, Sonia Alesso, quien había expuesto previo a la asamblea que ella estaba conforme con la oferta y recomendaba aprobar para iniciar el ciclo lectivo. Un comienzo de clases que urge en los más chicos, y también en la logística de las familias.

Ahora con este reclamo se espera que haya algún contacto para mejorar la oferta, pero los plazos no dan para levantar esta medida antes del lunes. Por lo cual, es cosa juzgada y seguramente una vez que pasen las 48 horas de paro de actividades, se convocará a una nueva reunión. Mejorar el plazo, tal vez, destrabaría el conflicto, pero el Gobierno provincial ya anunció que la oferta realizada era la mejor que podían hacer. Y el malestar pasa por todas las concesiones que se brindaron en el marco de las negociaciones paritarias.

Los paros se han transformado en moneda corriente en la educación, no estoy descubriendo nada. En 2019, con cláusula gatillo aprobada y aceptada por los docentes, se realizaron 19 paros por conflictos con el el Gobierno de Mauricio Macri, quien había eliminado la paritaria nacional. Durante la pandemia del año pasado también hubo paros hasta que se arregló un acuerdo paritario a la baja, con la voluntad de negociar una vez que se recupere el Estado de la crisis económica y sanitaria.

Extemporáneo, excesivo, fuera de lugar, y muchos otros adjetivos le caben a este paro de 48 horas como bienvenida a un ciclo lectivo presencial que esperan ansiosos los estudiantes y los padres. Es hora de volver al aula y las condiciones estaban dadas. Puede marcar un quiebre en las metodologías de negociaciones, porque la sensación del Gobierno es “les dimos todo e igual pararon”. Ojalá acerquen partes y los chicos vuelvan a las escuelas.

x
Paladini flotante