opinión

Comité de Runners


Por Lisandro Bregant

¿Cómo se empatiza con el cansancio? ¿Cuánta nafta emocional queda luego de correr 100 días? Un comité de infectólogos puede contarnos sobre infecciones, mapas de contagios, medir en cuántos días pueden saturarse las camas de terapia intensiva de una localidad. ¿Un comité de runners qué nos puede enseñar a los comunicadores y políticos?

Empatía runner hacia el dolor y el cansancio

Este comité de runners que asesora imaginariamente al Presidente un país o de tu comuna puede ayudarnos a leer las realidades que se nos escapan. Realidad por ejemplo de pisar la calle en plena pandemia. Experiencia nada menor. Este comité de runners con camaritas en sus cabezas puede ayudarnos a ver la sucesión de persianas bajas que hay en el barrio. Puede ayudarnos a leer el gris de los negocios quebrados. Puede ayudarnos a asumir lo que es el dolor social, y cómo ese dolor social se convierte en dolor económico y luego en dolor físico. Un comité de runners puede ayudarnos a leer este cansancio que viene luego de correr cien días sin tener una meta clara de llegada. Un comité de runners nos ayudaría a los comunicadores a dejar de intentar tener conversaciones con personas que no pueden escuchar ni un dato más, ni una arenga más. El dolor prolongado cansa y aísla más que la cuarentena. Te quita la claridad para actuar.

Aprendamos de Rocky Balboa que también era runner

Silvester Stallone - si el de Rocky Balboa - tiene una máxima como escritor de narrativas masivas que es una genialidad: “El protagonista de la película jamás debe mostrarse más fuerte que su público”. Si se muestra más confiado que los televidentes o los que van al cine, más seguro que el espectador medio, automáticamente se rompe el empate emocional. Si, la empatía. Si nuestros políticos y comunicadores se muestran más relajados y confiados que su comunidad - la misma que está corriendo hace cien días - rompen la empatía social. Y no sólo rompen ese capital de credibilidad bajando puntos en las encuestas de imagen sino que también pierden el termómetro de lo que realmente le importa a su comunidad. Se convierten en idiotas como vimos en una columna anterior.

Contarles a comunidades aturdidas

¿Entonces cómo salimos a comunicar en medio del cansancio y el dolor social? Podemos comenzar teniendo en claro que hoy nuestras comunidades están aturdidas. Salimos a comunicar para comunidades aturdidas y a las que se les pide hasta vaciarlas con impuestos, chantajes emocionales y campañas del miedo. Esa nuestra audiencia hoy: comunidades aturdidas que se van desvitalizando porque no hay planes de gobierno, no hay vacunas, no hay remedios, porque hay amenazas de rebrotes del covid-19 y porque hay relatos y correctivos del poder que tienen nada de empatía social. ¿Está bastante claro el camino, cierto? 

Enfocarnos en los que cuentan más que en las historias

Se buscan narradores, periodistas, comunicadores, servidores públicos de oficio que sean capaces de re-contar la realidad. Ese es el llamado. Personas de bien que sean capaces de contar un nuevo ángulo de la realidad sin generar narrativas laberínticas que pierdan y distraigan, sin generar comunicaciones que infoxiquen y que saturen la escasa ventana de atención que tenemos nosotros los cansados. Narradores que sean capaces de contar con el otro en lugar de contar para el otro.

L.B.