16 de octubre: Día Mundial de la Alimentación

Una dieta equilibrada con un bajo aporte en grasas y variada en frutas y verduras previene las enfermedades crónicas y garantiza una buena calidad de vida.

Por Gimena Rubolino

martes 16 de octubre, 2018

En conmemoración a este día el Ministerio de Salud de la Nación hace énfasis en incorporar 5 porciones de frutas y verduras al día para tener una alimentación más sana y prevenir enfermedades crónicas como las cardiovasculares, algunos cánceres, diabetes y obesidad, entre otras.

El 16 de octubre se celebra el Día Mundial de la Alimentación proclamado por la FAO (Organización de la Naciones Unidad para la Agricultura y Alimentación) quien sostiene que el consumo actual estimado de frutas y verduras es muy variable en todo el mundo.

En nuestro país, según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR), se dio a conocer que el consumo diario de frutas y verduras es muy bajo en relación a lo recomendado y sólo el 4.8% de la población consume 5 porciones diarias entre frutas y hortalizas.

Para consumir la cantidad recomendada entre frutas y verduras a lo largo de un día se deben incorporar 5 porciones de 80 gr cada una, dos porciones pueden ser de verduras y tres de frutas. Para esto, se recomienda que la mitad del plato en almuerzo y cena tenga verduras. Lo ideal es consumirlas crudas para conservar todas las vitaminas e incorporar variedad de colores. A su vez, se pueden incluir frutas como postre o entre comidas: frescas, en ensaladas o asadas con cáscara.

En ésta primavera las frutas y verduras de estación son: repollo, choclo, acelga, espinaca, alcaucil, frutilla, radicheta y coliflor. Los tubérculos como la papa o batata muy consumidos en nuestro país,  no se cuentan entre las frutas y verduras.

¿Qué alimentos ofrecer a los niños?

De acuerdo con el Consejo Argentino sobre Seguridad de Alimentos y Nutrición lo ideal es adquirir buenos hábitos alimenticios desde temprana edad siendo lo más recomendable:

  • Verduras y frutas (de todo tipo y color): son fuente principal de vitaminas (C y A, entre otras), de fibra y de minerales (potasio y magnesio, entre otros).
  • Legumbres (arvejas, garbanzos, lentejas, porotos, soja), cereales preferentemente integrales (arroz, avena, cebada, maíz, trigo), sus derivados (harinas y productos elaborados con ellas: fideos, pan, galletitas, etc.) y papa, batata, choclo y mandioca: son fuente principal de hidratos de carbono y de fibra.
  • Leche, yogur y queso (preferentemente descremados): aportan proteínas de alto valor (completas) y son fuente principal de calcio y vitaminas A y D.
  • Carnes (sin grasa visible) y huevos: aportan las mejores proteínas y son fuente principal de hierro. Este grupo incluye a todas las carnes comestibles (de animales, aves de crianza o de caza y pescados y frutos de mar) y a los huevos de todas las aves.
  • Aceites, frutas secas y semillas: son fuente principal de energía y de vitamina E. Los aceites crudos, junto con las frutas secas y las semillas, aportan grasas indispensables para la vida.
  • Dulces y grasas: dan energía y son agradables por su sabor, pero no ofrecen sustancias nutritivas indispensables. Se consideran alimentos de consumo opcional, no diario.

 

 

 

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