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“Vamo' Ñubel”: la conmovedora historia de Kiko de zona sur

El simpático hincha leproso, que hoy es furor en las redes sociales, le abrió las puertas a Rosario Nuestro en su casa ubicada en zona sur.


El amor por un equipo de fútbol genera miles de sensaciones a la vez: enojos, fastidios, nervios, llantos, risas, ansiedad y cualquier tipo de locuras. En los últimos años, con el advenimiento de las redes sociales, se puede conocer casi a la perfección cómo se manifiesta cualquier hincha capaz de dar hasta lo que no tiene por defender sus colores.

Tal es así, que dentro de plataformas virtuales aparecen historias muy particulares que se replican y llegan a tener un alcance que se torna totalmente incontrolable. Uno de ellos es el caso de Alejandro Fabián Amaya, “Kiko de zona sur”, un simpático personaje rosarino fanático leproso que se filtró en todos los celulares a través de fotos, audios, videos, stickers y memes que se fueron almacenando en los distintos grupos de WhatsApp.

El grito desgarrador de “Vamo' Ñubel” que tanto lo caracteriza a Kiko tomó semejante dimensión que la gente se detiene por la calle para tomar una fotografía, saludarlo o también para invitarlo a comer un asado los jueves por la noche cuando los rojinegros se congregan en el club del Parque Independencia.

A raíz de este boom que generó el divertido hincha de la Lepra, Rosario Nuestro visitó al protagonista en su hogar  de barrio Tío Rolo. Con él vive Jonatan Saluzzo, un joven que lo tomó por adopción tras enterarse que la realidad de Kiko era la situación de calle y sus condiciones de vida en su antigua vivienda de calle Anchorena 1740 estaba muy lejos de ser dignas para un ser humano. El encuentro de este simpatizante rojinegro con las cámaras se produjo justo el día que su abuela cumpliría hoy 87 años y a menos de una semana de llegar a la cuarta década.

En la calle 2144, vive con una familia que lo refugió en su casa y hoy está agradecido eternamente. Esa familia que nunca pudo tener de chico, una vida envuelta en profundas problemáticas sociales y afectivas, que incluyen el consumo de sustancias y la falta de  contención. La vulnerabilidad extrema marcó su historia. Hoy, este popular personaje que se ganó el cariño de los rosarinos, encontró su lugar en el mundo.

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