Una crema para cada problema

Celulitis, várices, estrías, pesadez, flacidez, son algunos de los trastornos que preocupan a las mujeres. Qué componentes elegir en los productos de acuerdo a lo que se busque mejorar.

Por Gimena Rubolino

martes 20 de febrero, 2018

No hay dudas de que el gimnasio es fundamental para estar en forma y mantener una buena apariencia general. Pero, en algunos casos, comúnmente en las mujeres, la piel sufre alteraciones producto de los factores hormonales, cambios de peso o simplemente por el paso del tiempo. En esos casos, es necesario recurrir a cremas o productos específicos.

Estrías: son marcas o líneas visibles en la piel, normalmente largas y finas, que ocurren cuando ésta se estira rápidamente, como durante un aumento rápido de peso, que hace que las fibras elásticas se rompan.

La mayoría de las mujeres las contraen durante la pubertad (es cuando se produce el mayor equilibrio hormonal) o en el embarazo.

Especialistas en dermatología advierten que las estrías no pueden borrarse con cremas. Pero si puede utilizarse una crema para prevenir su formación. Lo recomendable es que contenga: retinoides, mantequilla de coco, aceite de oliva, aceite de almendras, silicona, vitamina C, ácido glicólico, etc.

La tretinoína 0,1% actúa estimulando los fibroblastos a la síntesis de colágeno y el extracto de Centella asiática ha demostrado, en algún estudio sobre embarazadas, una reducción del 22% en cuanto a incidencia de estrías.

Várices, arañitas y pesadez en las piernas: de acuerdo con la Fundación Flebológica Argentina las várices son venas enfermas que aparecen como resultado de una serie de factores causales; algunos controlables- como la obesidad- y otros no tanto – como la herencia.

Para tratarlas es aconsejable que los productos elegidos contengan propiedades venotónicas, anti-varicosas y calmantes. Una vez que las várices están formadas para que sean efectivos es necesario recurrir a inyectables o comprimidos en forma de gotas. Sin embargo, las cremas cumplen una función preventiva.

Los componentes sugeridos por los especialistas son castaño de indias, Ginko Biloga, Ruscus aculeatus y Hedera hélix. También, las cremas que tratan problemas circulatorios suelen tener activos refrescantes como mentol y alcanfor, que drenan y estimulan el flujo sanguíneo.

Celulitis: es un acúmulo de una sustancia llamada mucina que se deposita en demasía  alrededor de las células  sin afectar al adiposito que es la célula que contiene la grasa. La mayoría de las mujeres la padecen debido a que está asociada a un factor hormonal.

Para combatirla, la doctora Adriana Raimondi especialista en Dermatología aconseja beber mucha agua, más de 6 vasos al día para eliminar el exceso de agua y las toxinas que aumentan el volumen de las células grasas. Usar protección solar y cremas con cafeína, componente que funciona deshidratando los adipocitos.

Flacidez: la Doctora Alba María Blanco, especialista en Medicina Orthomolecular explica que “con el paso de los años  todas las capas de la piel van sufriendo una serie de cambios en la estructura que provocan una disminución de la tonicidad y firmeza de la misma, que conocemos como flacidez”.

Para abordarla es necesario realizar ejercicios que reafirmen el tono muscular y acompañar con cremas que tengan activos reafirmantes como Algisium C, Centella asiática, elastina y colágeno.

 

 

 

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