lamadrid y constitución

Un panadero, una inspección municipal y un muerto que podría ser uno de los asesinos: detalles del doble crimen en zona sudoeste

La fiscal Gisela Paolicelli reveló varios datos acerca del sangriento homicidio que desnuda, una vez más, la problemática de la violencia urbana en Rosario.


Un sangriento doble crimen quebró la tranquilidad de la mañana en Lamadrid y Constitución y volvió a exponer la problemática de la violencia urbana en Rosario. Dos personas fueron acribilladas a balazos frente a una distribuidora. Uno de los asesinados es un panadero del barrio. El otro fallecido, de acuerdo a la fiscal Gisela Paolicelli que investiga lo ocurrido, todavía no fue identificado, pero podría tratarse de uno de los autores del hecho. Además, la funcionaria reveló que en el momento del homicidio se realizaba una inspección municipal dentro de la empresa.

"En principio hay una persona que se acerca con un vehículo a la distribuidora. Es un panadero que, en el momento en que se está bajando del vehículo es atacado. Es trasladado al Heca y fallece en el momento en que es trasladado", expresó Paolicelli en diálogo con la prensa y no descartó que se haya tratado de un ataque dirigido. "No descartamos que el ataque haya sido específicamente hacia él o, quizás, hacia alguien de su familia". En ese sentido, aseveró que en el lugar ya se produjeron otras balaceras con heridos y que hay familiares de ese comerciante que se encuentran presas.

En cuanto a la otra víctima, la fiscal sorprendió con un curioso dato. "Esa persona todavía no está identificada, podría llegar a ser uno de los autores del hecho. Según lo que mencionan algunos vecinos, hubo gente que salió a correrlo y, aparentemente, esta persona cae herida con dos disparos de arma de fuego en el omóplato y una en la cabeza".

Sobre los agresores indicó que "serían dos personas de sexo masculino", que habrían intentado escapar a pie. Si bien hay dos detenidos, la investigadora afirmó que no se les secuestraron armas de fuego y prefirió mantener la cautela. Asimismo, señaló que los asesinos llevaban puestos cascos, barbijo y guantes y que si bien hay cámaras en el lugar, esos dispositivos captan imágenes instantáneas pero no graban.

"Había una persona de la Municipalidad que casualmente estaba haciendo una inspección municipal, pero que estaba dentro de la distribuidora", contó e otro tramo de la conversación.

Por ahora, las vainas servidas que se encontraron en el escenario de los hechos son calibre 9 milímetros. Se desconoce si se usó una o más armas. Las pericias determinarán ese aspecto.

 

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