OTRA FORMA DE LIDERAR

Un Messi más Maradoniano: el principal cambio de la Pulga en la Selección durante 2019

En la Copa América y en este regreso a Argentina en la fecha FIFA, el astro rosarino mostró una faceta más combativa, contestataria y se animó a polémicas declaraciones.


Desde su debut en la selección argentina en 2005 hasta el Mundial de Rusia 2018, Lionel Messi sostuvo un perfil bajo mientras defendía la camiseta nacional. Su liderazgo se evidenciaba en su fútbol, en sus goles y sus asistencias. Se ganó la cinta de capitán en el ciclo de Alejandro Sabella, más allá que la primera vez que la lució fue en el 2-0 contra Grecia del Mundial Sudáfrica 2010 con Diego Maradona como entrenador, desde lo que representa para todo el mundo su nombre y no por mostrar un carácter fuerte o la posibilidad de reclamar sin titubeos a los árbitros.

Algo cambió en su cabeza en el tiempo que decidió alejarse de la Albiceleste tras la eliminación contra Francia en Kazán. Volvió para la fecha FIFA de marzo de este año cuando disputó el juego en el que los dirigidos por Lionel Scaloni cayeron 3-1 contra Venezuela en Madrid. Posteriormente, formó parte del equipo para la Copa América de Brasil donde se empezó a ver esta nueva versión más "Maradoniana".

El detonante fue la derrota contra Brasil en las semis de la copa 2-0 en Belo Horizonte el 2 de julio pasado. Las polémicas por los penales no cobrados a Argentina hicieron que Messi suelte las más fuertes declaraciones que se le recuerden. "Se cansaron de cobrar boludeces durante toda la Copa América y hoy no le cobraron un penal a Otamendi. Es para analizarlo. Ojalá que la Conmebol haga algo, porque nosotros hicimos un sacrificio enorme. Igualmente, no creo que haga nada porque maneja todo Brasil", disparó en aquel momento La Pulga.

"Hubo penales pelotudos durante toda la Copa y hoy ni siquiera consultaron el VAR", continuó el capitán de la Selección y agregó: "El árbitro no fue justo. Nos faltó el respeto con el arbitraje que hizo, aunque no es excusa". 

Días después, el 6 de julio en Sao Paulo, los de Scaloni vencieron 2-1 a Chile en el partido por el tercer puesto. Promediando el primer tiempo, el árbitro paraguayo de ese cotejo, Mario Díaz de Vivar, expulsó a Messi junto con Gary Medel, quien increpó al rosarino, que en ningún momento mostró intenciones de reaccionar ante las agresiones del volante ex Boca. Sin embargo, el juez midió con la misma vara y repartió las tarjetas rojas.

"Lo que dije la vez pasada capaz que también pasó factura y fue mandado", tiró el picante Messi y explicó porqué no fue a la premiación: "No tenemos que ser partes de la corrupción, de la falta de respeto que se nos hizo en esta copa. La corrupción, los árbitros, no permite que la gente disfrute del fútbol y del show".

Tras dicha expulsión, se vino la sanción para el mejor jugador del mundo, que fue reducida tras una gestión de AFA que incluyó que su presidente, Claudio Tapia, quedara apartado de la representación de CONMEBOL en FIFA que venía desempeñando. El 10 pudo volver para la doble jornada de amistosos y tuvo cruces verbales en cada uno de los encuentros. En la victoria 1-0 contra Brasil, con su gol, discutió con el entrenador rival, Tite, al que le hizo señas que se callara la boca en medio del cotejo. También mostró su bronca en algunas acciones en las que el árbitro le cobró infracciones que para su criterio no eran. El nuevo Messi se vio en toda su expresión el pasado viernes en Arabia Saudita.

Para completarla, en el clásico del Río de la Plata disputado este lunes en Tel Aviv, Israel, el cual terminó igulado 2-2, el capitán de Argentina tuvo una discusión con Edinson Cavani durante el primer tiempo. Aparentemente, en un diálogo bien propio del desarrollo de un partido de fútbol, el delantero del Paris Saint-Germain habría invitado a pelear al crack del Barcelona, que en la previa a un tiro libre que ejecutó respondió claramente: "Cuando quieras".

Sin lugar a dudas, este 2019 de Selección que terminó con el choque ante la Celeste dejó no sólo conclusiones desde lo futbolístico con un ciclo de Scaloni que fue ganando más crédito, sino que también el resurgir de un nuevo Messi, uno más combativo, contestatario, desafiante y de picante declaraciones. En definitiva, uno más Maradoniano, como tanto pidieron varios desde hace tantos años.