“Lo peor está por venir”

Un alquiler monstruoso, cheques rebotados y dos meses parado: los motivos de la caída del imperio Queens

La cuarentena comienza a mostrar su peor cara con el masivo cierre de negocios que, pese a tratar de salir a flote, no logran levantar cabeza y tienen que tomar la decisión más dura: cerrar; inclusive, los gigantes de la ciudad que parecen intumbables, se desploman como piezas de ajedrez.


Por Ignacio Pellizzón

Como si se tratara de un tablero de ajedrez, la pandemia le cantó jaque mate a uno de los imperios más emblemáticos de la ciudad al tumbar definitivamente a su reina: cerró el bar Queens de boulevard Oroño.

La marca pasó de tener casi cinco sucursales distribuidas en los puntos neurálgicos de Rosario a mantener, ahora, solamente una en las cercanías del parque Urquiza (Queens Deck), que a su vez se transformará en una suerte de bar al paso con autoservicio. Definitivamente es la caída de la reina de la gastronomía.

Con más de una década en funcionamiento, Queens se había transformado en una marca registrada de capitales locales que le competía de igual a igual a las firmas internacionales que comenzaron a instalarse a través de franquicias en los últimos años. Su poderío llegó al punto de alquilar un imponente local en la esquina de Boulevard Oroño y Güemes que era imposible de obviar. Pero como todo gigante, se siente fuerte al caer.

Principio del fin

La crisis económica pre pandémica, que venía atravesando todo el sector comercial, no excluyó a la compañía Cuatromasuno S.R.L. que es la que lidera la marca Queens. El boom de las cervecerías, la caída estrepitosa del consumo y un pasivo de casi seis millones de pesos –según refleja la web del Banco Central-, con más de cien cheques rebotados, fueron el indicio de lo que vendría.

El cierre del negocio ubicado en las torres Nordlink, el parate en el histórico inmueble familiar de la esquina de Italia y Rioja y un juicio por parte de un demandante que solicitó la quiebra de la empresa, fueron oleadas fuertes que inundaron la nave pero que se mantenía a flote a duras penas.

Paradójicamente un virus con corona (Covid-19) llegó a la Argentina para terminar de hundir a una inmensa cantidad de negocios, entre ellos Queens, que tuvo una caída libre del 100% en el consumo por estar cerrados dos meses consecutivos.

El freno de mano absoluto a la economía y al consumo fueron demasiado para que la firma siguiera adelante. Más aun siendo un comercio que nunca tuvo su fuerte en el delivery, además de que en el sector estiman que solo alcanza para cubrir el 15 o 20% de la facturación, confiaron a este medio.

Queens Boulevard tenía un gasto fijo de alquiler del espacio monstruoso: 9.500 dólares más IVA mensuales. Cuando se firmó ese contrato, el dólar oficial estaba a 8 pesos y en cinco años pasó a 65. “Veníamos peleando por una renegociación del alquiler, pero de todos modos fue inevitable”, aseguró a Rosario Nuestro su titular, Guido Orlandi.

Según el propietario, “todos los trabajadores de las diferentes sucursales que cerraron llegaron a un común acuerdo económico”, aunque son personas que de igual manera se transformaron en nuevos desempleados. “La situación es dramática” afirmó Orlandi y aseguró: “Lo peor está por venir”.