urgencias en plena pandemia

Trasplantes en Rosario en tiempos de coronavirus: qué medidas de seguridad se utilizan para garantizar la salud de pacientes y profesionales

Este miércoles se llevaron a cabo dos intervenciones, una de corazón y otra de hígado que demandaron de la contratación de aviones privados mas el pedido de autorización para volar debido a que el espacio aéreo de encuentra cerrado. Un equipo médico rosarino viajó a Tucumán para la ablación que culmino en Rosario con el trasplante.


Según el Incucai, durante la pandemia, continuaron los trasplantes de órganos en Argentina. El coronavirus plantea a los médicos nuevas formas de trabajo en situaciones donde el tiempo es esencial para salvar una vida. Por ejemplo, hay órganos que deben se conectados al receptor en menos de cuatro horas, por eso, los cálculos a la hora de hacer una intervención son milimétricos.

En ese escenario, entran en juego una serie de factores, como la logística y el traslado de las vísceras en heladeras. A eso se suma que a todo potencial donante con muerte encefálica se le realiza la prueba PCR para descartar que tenga coronavirus, según el nuevo protocolo establecido por el Incucai junto a la Sociedad Argentina de Trasplante (SAT) y la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).

Este miércoles se llevaron adelante dos intervenciones en la ciudad de Rosario en dos instituciones privadas. Se trató de un trasplante hepático y otro de corazón que tuvieron resultados buenos y ambos pacientes evolucionan favorablemente. Como consecuencia de la pandemia, los espacios aéreos se encuentran cerrados, por lo tanto hubo que pedir una autorización como vuelo sanitario para que se llevara adelante el traslado de los órganos.

Lisandro Bitteti, cirujano especialista, contó los pormenores de la cirugía. A su vez, remarcó que en el mundo se vive una situación extraordinaria, en la cual “se va aprendiendo de a poco cómo ir haciendo las cosas”. En ese sentido, sostuvo que la información sobre coronavirus es muy cambiante, por lo tanto se van bajando protocolos que se actualizan periódicamente, dependiendo de los resultados de medidas anteriores.

Los órganos que llegaron a la ciudad pertenecían a la misma persona, lo que el médico consideró como una casualidad. “Hay una denuncia de un donante, el Incucai lo pone en la lista nacional y en base a eso comienza a llamar al centro al cual corresponde ese receptor”, detalló. Asimismo, el Incucai es quien se encarga de dar las características del donante. En base a esa información, el médico evalúa si es apto para el receptor, tomando algunas decisiones de diagnóstico. También, aclaró Bitteti, que no todos pueden ser donantes, razón por la cual resultan idnispensables los análisis previos.

“En este caso fue en la madrugada. En ese momento se activan los protocolos. Yo como responsable debo ir a recibir el órgano, también organizar, tanto la ablación como el implante. Eso requiere una logística muy importante, que implica en la mayoría de las veces  vuelos, traslados de equipos y gente”, contó el cirujano.

“Nosotros viajamos a Tucumán en vuelo privado y con permiso para volar por la pandemia, y una vez que llegás al centro donde está el donante, se hace la cirugía. Después de eso el equipo vuelve de inmediato, por ejemplo, cuando son ablaciones multiorgánicas suelen ir a diferentes lugares. En este caso fue una casualidad que todo vino para Rosario”, añadió.

En cuanto a las cirugías que se llevaron a cabo en la ciudad durante la madrugada del miércoles, Bitteti relató que el primer vuelo que salió fue el que trasladaba el corazón por razones de tiempo de vitalidad de ese órgano y luego se transportó el hígado. “La cirugía comienza con el receptor, mientras uno va coordinando con la persona que está haciendo la ablación para acortar los tiempos, nos vamos llamando por teléfono, de manera tal de reducir los tiempos de isquemia. En cuanto al trasplante hepático es una cirugía compleja que implica sacar el órgano enfermo e implantar el nuevo. La cirugía empezó acá cuando todavía no había llegado el hígado”, explicó el profesional.

Asimismo, reiteró que hacer la cirugía es una carrera contra el tiempo. Es preciso estar muy atento al refuncionamiento del órgano, que representa siempre un momento crítico en la cirugía. “El paciente evoluciona bien, está en terapia con control estricto, hay que esperar y ver cómo evoluciona”.

Acerca de qué sucedió en esta área de la medicina cuando se declaró la pandemia, el especialista afirmó que hubo muchas reuniones virtuales entre los médicos y el Incucai y el Cuidaopara evlauar los pasos a seguir. “Lo que disminuyó fue la donación que históricamente suele haber más trasplantes de los que hay ahora, pero es un esfuerzo hacer que esto siga funcionando de parte de todos los que intervienen, hay mucha gente involucrada y comprometida”, sostuvo Bitteti sobre el final.