Toti Pasman cayó en una estafa virtual y contó que le hicieron transferir “una fortuna de plata”

El periodista relató el engaño que sufrió y dijo que lo sorprendieron "con la guardia baja".


El periodista Juan Carlos Pasman cayó en una estafa virtual y contó que le hicieron transferir "una fortuna de plata" al sorprenderlo en medio de un momento familiar tras "un día de cosas intensas" por lo cual lo agarraron "con la guardia baja".

Cuando a uno le pasa algo así tiene que contarlo para evitar que le pase a otros”, arrancó Toti cuando narró lo que le sucedió en su programa de radio La Red. Detalló que se encontraba en su casa jugando con su hijo "en un momento familiar extraordinario” después de “un día de cosas intensas”, por lo que estaba algo distraído y lo sorprendieron "con la guardia baja".

Un mail llegó al correo electrónico de Pasman, quien dijo: "Era supuestamente de mi banco. La famosa trampa en la que yo nunca caigo, pero la verdad que yo estaba en otra”. Explicó que le pedían que cambie sus contraseñas de acceso al homebanking y confirmara sus datos. "Pero claro, todo el tiempo te llegan (mails): ‘Cambie su clave’, ‘Cambie esto’. Y hoy, como un gil lo hice”, continuó el periodista, que tras acceder a eso, siguió jugando con Benjamín, su hijo de siete años.

Minutos después, su hijo le avisó que lo llamaron al celular. “Atiendo, y un tipo, que me hizo entrar muy bien, me dice: ‘Soy Guillermo tanto, de tal banco. ¿Usted recién cambió su (clave)? ¿Acaba de confirmar?’. ‘Sí’, le digo. ‘Ah, bueno, porque estamos chequeando todo. ¿Me puede decir este mensaje que le va a llegar?’. ‘Sí, cómo no’. ‘Tal cosa’. Y me corta”, contó el conductor.

Luego del llamado, una notificación cayó a su casilla. “Me llega un mail (avisando) que me habían hecho una transferencia de una fortuna de plata. Imaginate... ¡los nervios!", relató, y puntualizó que los delincuentes operan con este tipo de prácticas "después de las nueve de la noche, cuando ya no te atienden en el 0800 del banco”.

“Gracias a Dios, gracias a Dios, después de 20 minutos en los que caminaba por las paredes me llegó un mail de que la transferencia había sido revertida. El banco sospechó, dudó, la tomó, pero después la revirtió”, contó el periodista sobre el momento en el que le volvió el alma al cuerpo, aunque admitió: “Yo, un verde, eh. Pero no caigo nunca: de esos mails me han llegado 300. Hoy, me agarró con la defensa baja. Y lo metí, porque no sé qué tenía en la cabeza. Y al toque me llaman. ¡Y pumba!, me engancharon. Cuidado, cuidado, mucho cuidado”.

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Paladini flotante