FENÓMENO

She Taxi, la app de taxistas mujeres que gana terreno en Rosario

She Taxi.

Divina, gratis, insuperable y feminista. Los adjetivos fueron saliendo, apasionados, uno por uno, de la boca de María Eva Juncos e intentan describir una aplicación para celulares, She Taxi. Juncos es taxista, tiene 43 años y es la creadora de la app que permite solicitar taxis conducidos únicamente por mujeres.

La herramienta nació en enero de este año en Rosario y no para de descargarse entre taxistas y pasajeros de todo el país. La herramienta ya funciona en la ciudad de Córdoba y es inminente su desembarco en Mendoza, Carlos Paz y Buenos Aires. Ya son unas 200 mujeres conductoras las que eligen esta modalidad para su trabajo en el servicio público.

“La aplicación nace de la necesidad de las pasajeras. Es una forma de mitigar la incertidumbre a la hora de subirse a un taxi y también de incidir sobre los casos de violencia de género”, explica María Eva. She Taxi apareció a la par que el crecimiento de los reclamos de mujeres contra los femicidios. Y fue un éxito.

"Ahora somos 80 registradas y hay momentos en que todavía no podemos cumplir”

Su creadora la define como insuperable: por cómo funciona el sistema y por la idea misma. “Yo no tenía nada en claro. Me puse en contacto con un abogado y un ingeniero en sistemas para que me ayude. Lo único que sabía era que iba a armar esta aplicación moldeada a las necesidades tanto de las pasajeras como de las taxistas".

Y continúa: "La repercusión fue gigante. Al principio éramos cinco y era imposible cumplir la demanda. Ahora somos 80 registradas y hay momentos en que todavía no podemos cumplir”, cuenta a Rosario Nuestro. Si se suman las mujeres conductoras que usan She Taxi en todo el país, o están por empezar a hacerlo, llegan a 200. Los desembarcos en Carlos Paz, Mendoza y Buenos Aires son inminentes. En Córdoba, por otro lado, ya funciona.

“La aplicación nace de la necesidad de las pasajeras. Es una forma de mitigar la incertidumbre a la hora de subirse a un taxi y también de incidir sobre los casos de violencia de género”

La demanda de pasajeras, remarca Juncos, es a cualquier hora. “Usan She Taxi porque están más tranquilas. Es increíble, pero lo que me dicen es ´ahora puedo salir´. Me refiero a que pueden salir solas sin hacer el típico despliegue: ´llamame cuando llegas´, ´te aviso cuando llego´, ´anota la patente´”. Los varones no se quedan atrás y también piden el servicio. “Por el trato, el servicio, la higiene y cómo manejamos”, cuenta la taxista.

Las conductoras también se llevan lo suyo. No sólo por el trabajo asegurado. Es también una cuestión de seguridad (“hay que levantar pasajeros en la calle y de noche, eh”). Pero también de tranquilidad. “Desde que tengo la aplicación siento paz mental”, dice, contundente, María Eva.

María Eva comenzó a advertirlo con el paso de los viajes una vez que She Taxi empezó a funcionar. “Empecé a darme cuenta que estoy más tranquila usando la aplicación”.

La taxista cuenta que suele pasar por momentos o situaciones incómodas. “Cuando son dos o más varones parece que no advierten que soy mujer, o no les importa, o se piensan que porque manejo y es un servicio público tengo que soportar cualquier manifestación verbal. Hablan de intimidades de sus novias, se pasan los celulares, descalifican a otras mujeres. Yo no tengo por qué tolerarlo. No me pone de buen humor, no es grato. Una vez, después de mucho tiempo usando She Taxi, subí a tres varones de la calle. Cuando los escuché, ahí me di cuenta de la paz mental que la aplicación me trae”.

María Eva cuenta que en Rosario son, aproximadamente 200 conductoras contra 6 mil conductores. Y que la mayoría de los dueños de las chapas son varones. Pero a la vez, son más las mujeres que toman taxi. “Nosotras conquistamos terrenos, de a poco. Hay que tener carácter para estar arriba del taxi por esto mismo, por la cuestión machista. Con la aplicación se están animando más las mujeres, pero este es un trabajo pesado”.

Una de las primeras críticas que recibe la aplicación en cada ciudad que desembarca, o siempre que es noticia por algo, es la de la exclusividad. “Nos piden que no pongamos a todos los hombres en la misma bolsa, porque no todos son acosadores. Y eso es verdad y es lógico. Pero el gremio en general y los varones conductores en particular tienen una imagen negativa, eso es cierto también. Nosotras dejamos que las pasajeras se expresen, nosotras no acusamos a los compañeros. A ellos los invitamos a que se pregunten por qué esta aplicación tiene tanto éxito”.

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Paladini flotante