Salud

Sexo sin protección para complacer a su pareja: la peligrosa decisión de las jóvenes

La Encuesta Provincial de Juventud puso de manifiesto que si bien el nivel de conocimiento sobre cómo cuidarse a la hora de tener relaciones sexuales es muy elevado entre los jóvenes, el 31,3% no los usa en forma regular.

Por Rosario Nuestro Redes

sábado 14 de julio, 2018

“Sexo” dejó de ser una mala palabra hace tiempo. Hablar de sexo con los hijos pareciera que hoy es más fácil que hace unos años. De hecho, casi la totalidad de los jóvenes de 15 a 29 años (el 97,6% para ser exactos) conoce algún método anticonceptivo, situación que no presenta diferencias entre los varones y las mujeres.

Sin embargo, el dato que llamó la atención respecto de la primera encuesta de la juventud realizada en la provincia de Buenos Aires es que sólo el 63,4% de los jóvenes consultados aseguró usar “siempre” métodos anticonceptivos en sus relaciones sexuales. La cifra deja afuera a un preocupante 31,3% que reconoció que no lo hace en forma regular. Y esa proporción es mayor entre los varones (65,5%), respecto de las mujeres (61,2%).

Si se considera que la edad promedio de inicio de la vida sexual para los jóvenes es de 16 años, la cantidad de adolescentes que se encuentran “librados a la buena de Dios” (como dirían las abuelas) en lo que a su salud sexual se refiere es altísima.

El análisis de los datos preocupó a las autoridades sanitarias bonaerenses. Máxime si se tiene en cuenta que en esa provincia, del total de embarazos que ocurren al año, el 11,5% corresponde a adolescentes de entre 15 y 19 años, según los últimos valores absolutos con que cuentan en el Ministerio de Salud, de 2016.

“La prevención del embarazo adolescente es el punto que más nos ocupa en cuanto a políticas sanitarias; es el foco más importante al que apuntan las estrategias que diseñamos”, dijo a Infobae subsecretario de Salud de las Personas, Leonardo Busso, para quien el objetivo inmediato es “que esta población tenga acceso a los métodos anticonceptivos y a la atención médica”.

Es que los métodos están, pero por alguna causa, no llegan a sus destinatarios. “La Provincia este año compró 13 millones de preservativos que están al alcance de cualquiera; lo mismo ocurre con los métodos anticonceptivos hormonales orales y los implantables dérmicos”, aseguró el funcionario, para quien “eso hace que la población tenga acceso absoluto, pero el acceso también tiene que ver con que la gente pueda acercarse al centro de salud y saber que tiene derecho a la atención médica”.

“Generalmente las recibimos puérperas, se acercan después de un primer embarazo, en el que además no se hicieron los controles estipulados”, reconoció Busso.

La encuesta puso en evidencia, asimismo, que casi la mitad de los jóvenes (47,1%) no tiene cobertura de salud, más que la pública, lo que deviene en que no se realizan controles anuales y, en las chicas, la primera consulta ginecológica muchas veces ocurre ya con un embarazo en curso.

¿Qué falló en el medio?

Según reveló la encuesta, el 81,8% de los jóvenes que tuvieron su primera relación sexual utilizó en esa ocasión algún método anticonceptivo. Esto es muy similar entre los varones y las mujeres (82,1% y 81,4%, respectivamente).

Entre los jóvenes que utilizaron métodos anticonceptivos en su primera relación sexual, se registran mayores niveles educativos respecto de quienes no los utilizaron: mientras que entre los primeros más de la mitad (55,7%) terminó sus estudios secundarios, entre los segundos aproximadamente un 60% no lo hizo.

“Cuando desagregamos en interior y conurbano, las cifras se mantuvieron bastante; no así cuando comparamos por nivel educativo, donde vimos que a mayor instrucción se registró un mayor uso de los métodos anticonceptivos”. El análisis corresponde al ministro de Desarrollo Social bonaerense, Santiago López Medrano, quien en diálogo con Infobae consideró que “la educación va de la mano de los niveles de vulnerabilidad social, ya que los jóvenes con un nivel más alto de educación, en general, tienen una red de contención familiar o comunitaria más fuerte”.
De hecho así lo reflejó el relevamiento. Entre los jóvenes de 15 a 29 años que nunca utilizan métodos anticonceptivos se registran significativamente menores niveles educativos que en el resto de los casos: un 76,0% de ellos no terminó la secundaria y sólo un 17,8% lo hizo. La situación inversa es la correspondiente a los jóvenes que siempre usan métodos anticonceptivos: un 59,1% de ellos tiene secundaria completa o más como máximo nivel educativo.

“No se había hecho nunca un estudio de este tipo; es las primera vez que se toma la franja de 15 a 29 años, porque es la edad que el Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ) determina como juventud”, resaltó el funcionario, para quien los resultados “llaman a trabajar en fortalecer la autoestima de las mujeres jóvenes; ahí hay un tema de necesidad de aceptación que es muy propio de esa etapa de la vida y lo que hay que ver es cómo trabajar para que las chicas lleguen a esa edad con otros valores”.

Esto porque, al indagar por las razones por las que los jóvenes no usan métodos anticonceptivos, se observó que la mayoría no lo hace porque no quieren (32,9%) o porque están buscando un hijo (19,3%).
Entre los varones se eleva significativamente la proporción de quienes no utiliza métodos anticonceptivos porque no quieren (48,1%) y cae la de aquellos que lo hacen porque están buscando un hijo (14,0%). Al contrario, entre las mujeres, se destaca que un 18,9% no utiliza métodos anticonceptivos porque no quiere, un 24,2% porque está buscando un hijo y un 24,0% porque su pareja no quiere.

“Entendemos que es una forma de violencia muy clara, que tiene que ver primero con la imposición de una conducta por parte de otro y segundo porque eso puede llevar a un embarazo no deseado o a una enfermedad de transmisión sexual”, evaluó López Medrano.

Para él, “hace unas décadas el problema era el desconocimiento de los métodos, después fue el acceso a dichos métodos; hoy eso está saldado en gran medida, ya no hay vergüenza de ir a comprar o ir a un centro de salud a pedirlos, y aparece este otro componente”.

“Creemos que es un tema cultual y que hay que trabajar desde la educación para que todas las mujeres tengan acceso a cualquier método anticonceptivo que ellas o su médico tratante decidan”, agregó Busso.

Fuente: Infobae.com

Comentarios