Datos estremecedores

Se registraron casi mil homicidios en los últimos cuatro años en la provincia de Santa Fe

El volumen de asesinatos por guerra entre bandas narcocriminales pareciera no tener techo. Los números oficiales reflejan el nivel de violencia que existe en el territorio provincial, donde el arma de fuego es la más utilizada y el crimen organizado, el principal motivo.


Por Ignacio Pellizzón

“Rosario Sangra” fue la consigna por la que se movilizaron miles de rosarinas y rosarinos en agosto del 2016, cuando Miguel Lifschitz era el gobernador de la Provincia. Ése mes, en ése año hubo un total de 13 homicidios producto de guerra entre bandas. Hoy, cuatro años después, en tan solo dos semanas de septiembre, ya se superó esa cifra con 17 asesinatos –al momento en que se escribe esta nota-.

El flagelo en la ciudad y en todo el territorio provincial pareciera no cesar. Con fiscales y jefes policiales acusados de colaborar con narcotraficantes y líderes de bandas criminales operando desde las cárceles, todo indicaría que el clima estaría lejos de apaciguarse, sino todo lo contrario.

En los últimos seis años, entre enero de 2014 y agosto de 2020, se produjeron en toda la provincia de Santa Fe, hasta el momento, un total de 1.767 asesinatos. Esto arroja un promedio de casi 300 muertes por año, producto de los embates de la narcodelincuencia.

Cifras irrefutables

En base a datos suministrados por el diputado provincial, Carlos Del Frade, Rosario Nuestro elaboró la siguiente infografía con los números oficiales que se desprenden de los informes mensuales que elabora el Ministerio de Seguridad en conjunto con el Ministerio Publico de la Acusación.

En el gráfico se puede determinar cuántos asesinatos se produjeron por año entre enero y agosto desde los años 2014 a 2020, inclusive. Además, se expone el porcentaje de homicidios que se realizaron mediante armas de fuego.

Ensayando hipótesis

Algunos de los razonamientos que arrojan los investigadores, están volcados a entender esta disputa entre bandas por la crisis económica. Es que la pandemia del coronavirus generó un freno repentino. Esto desencadenó que el consumo de drogas también disminuyera considerablemente, sumado a los controles estrictos que hay sobre la circulación generando inconvenientes en la logística del negocio ilegal.

Frente a una demanda en picada y un circuito que se ve momentáneamente acotado, los grupos narcocriminales se están enfrentando en una guerra atroz por la supremacía en los puntos más estratégicos de la ciudad. Las zonas calientes de Rosario no se eligen por azar. Los delitos se producen en barrios concretos y con finalidades determinadas. Los efectos colaterales de estos rebates son las muertes inocentes que se lloran prácticamente todos los días y sin explicación alguna.

“La saga de homicidios que ocurrieron en los últimos días en Rosario están vinculados a las economías criminales y a las disputas por el mercado de drogas”, afirmó hoy el ministro de Seguridad de Santa Fe, Marcelo Saín y lo mismo opinó el jefe de la Policía local, Daniel Acosta, quien aseguró: “Hay una pelea entre bandas y eso nos está complicando”.

17: caso por caso

El 1° de septiembre falleció Leandro Lucas López de 29 años en el Heca tras ser apuñalado dos días antes. La víctima había sido herida en el abdomen y presentaba múltiples traumatismos al momento de ser hallado en la vía pública de la localidad santafesina de Pueblo Esther.

Dos días después, el 3 de septiembre, fue asesinado Brandon Soraire de 20 años. Ocurrió en zona oeste cuando dos personas lo atacaron a machetazos.

El 4 de septiembre murió un hombre de 32 años luego de set atacado por sicarios que pasaron en moto en barrio Santa Lucía. Fue trasladado al Policlínico San Martín, donde perdió la vida.

El 5 de septiembre dos sicarios asesinaron a balazos a Camila Macarena Blanca de 17 años en Empalme Graneros.

El 6 de septiembre fue asesinado en México y La República Jesús Mario Santa Cruz de 25 años por sicarios que le dispararon.

El 8 de septiembre asesinaron a un hombre en Bienda al 1000 cuando sicarios abrieron fuego desde un auto.

El mismo día mataron en barrio Santa Lucía a una mujer de 33 años. Sicarios abrieron fuego y llegó sin vida al Policlínico San Martín.

El jueves 10 de septiembre asesinaron a balazos a Marcelo “Coto” Medrano de 44 años en Granadero Baigorria. El barrabrava de Newell’s estaba a bordo de su auto junto a su esposa y uno de sus hijos.

El 11 de septiembre falleció en el Heca un joven de 22 años que había recibido un disparo en la cabeza la noche anterior, cuando se encontraba en su casa con amigos en Villa Gobernador Gálvez.

El mismo día, alrededor de las 21 en Maestros Santafesinos al 4700, entre Isola y Gutiérrez, una balacera ocurrió en la vía pública, un hombre murió y tres resultaron heridos, uno de ellos de gravedad.

El 12 de septiembre asesinaron de cinco balazos a un taxista en zona norte de Rosario, cuando, según la información policial, mantuvo una discusión con dos desconocidos. El hombre fue identificado como Sergio Gabriel Palma.

El mismo día, dos hombres fueron encontrados muertos en la vía pública en la localidad de Granadero Baigorria. Tras un llamado al 911, personal policial se acercó al lugar y se encontró con dos muchachos de 30 y unos 60 años con heridas de arma de fuego.

El domingo 13 de septiembre, falleció un joven de 18 años que estaba internado en el Heca desde el sábado, cuando dos sujetos le dispararon para robarle en calle Colombres al 2800. Permaneció casi un día internado en el nosocomio y finalmente perdió la vida.

Este lunes 14 de septiembre, una nena de 14 años murió tras un violento ataque a balazos en Magallanes al 2700, en la zona oeste de Rosario. Según las primeras informaciones, la menor se encontraba lavando platos en su casa cuando una bala ingresó por la ventana e impactó en su cabeza

Pasadas las 23 de este mismo lunes 14, un joven de 20 años fue asesinado a balazos en medio de un ataque sicario a su casa en barrio Nuevo Alberdi, en el que también resultaron heridos su padre (39 años), una mujer de 67 años, un hombre de 52 y una nena de 14, todos derivados al HECA.