Estudiantes del UGR

Reclaman el aumento desmedido de las cuotas y pasantías de tres años sin vacaciones ni viáticos


Los alumnos de la universidad privada UGR se reunieron para llevar una protesta contra la isntitución por varios motivos, entre ellos el alza repentina de las cuotas y las malas condiciones de las prácticas educativas.

Cortaron durante las primeras horas de la tarde la esquina de Corrientes y 3 de Febrero reclamando mejores condiciones de estudio.

Una estudiante afirmó que siempre aumentaban la cuota un 8% y que en la actualidad se sorprendieron con un 26%. «La cuota se fue de $5950 a 7500, si bien el precio varía por el turno al que asisten, en todos los casos subieron más de mil pesos». Además recalcó que la matricula subió un 35%.

Protestan además por no tener beneficios adicionales «ni en fotocopiadora ni en el bar, no tenemos menú estudiantil, ni vegano o vegetariano», aclara.

Además relata de que como es una facultad privada «esta todo tercerizado».

Además comenta una situación muy parecida en muchas carreras sobre las prácticas o pasantías: «desde tercer año tenemos que hacer prácticas que en realidad son pasantías laborales de tres años, sin vacaciones y los gastos de traslado corren por nuestra cuenta», relata.

Los estudiantes publicaron un listado de reclamos y emitieron un comunicado:

* Desmedido aumento de cuota mensual y monto de la matrícula. Promedio: 7300 cuota, 8000 matricula.
* Nulos beneficios dentro y fuera de la facultad (prácticas pre profesionales):
– fotocopias a un costo superior al de las librerias de la zona
– traslado a las rotaciones anuales (durante 3 años) costeadas exclusivamente por el alumno
– venta de ambos institucionales en fotocopiadora de la facultad a un precio mayor que en los locales de la zona.

* teniendo en cuenta, además, que la educación privada de estas carreras es la única opción para los alumnos y deberían considerarse algunos beneficios en base a la cuota que se cobra por mes.

Por último resaltan que si bien saben que se trata de una institución privada «la educación para ellos es un negocio y para más de uno de nosotros, es un esfuerzo mes a mes que no merece la falta de respeto, atención e importancia que se nos dá», finalizan.