consternación por el caso

Qué dijeron los custodios del supermercado acusados de matar a golpes el jubilado

Vicente Ferrer, de 68 años, había robado chocolates, aceite y queso de un comercio cuando fue sorprendido por los empleados de seguridad.


El caso de Vicente Ferrer, el jubilado 68 años que fue asesinado a golpes por custodios del supermercado Coto de San Telmo tras haber robado aceite, chocolates y queso sigue generando repercusiones. En las últimas horas, el abogado de uno de los empleados de seguridad involucrados reconoció que su cliente  redujo a la víctima por miedo a perder su trabajo aunque negó haberla golpeado.

"Lo llamó para que frene, el hombre hizo caso omiso y siguió caminando. Mi cliente lo siguió hasta la vereda y ahí lo retuvo de un brazo para que devuelva la mercadería", declaró a Télam el defensor de Gabriel Alejandro de la Rosa, uno de los detenidos por el crimen. Según el letrado, hubo un forcejeo y por eso intervino el otro vigilador,  Ramón Chávez, también arrestado por el homicidio.

El viernes pasado Vicente Ferrer ingresó en el supermercado Coto ubicado en calle Brasil al 500 en San Telmo y sustrajo dos chocolates, una botella de aceite y una horma de queso cuando fue sorprendido por de la Rosa y Chávez, encargados de custodiar el comercio. Según el relato de una testigo, el hombre le arrojó la botella a los vigiladores tras ser increpado por uno de ellos. En tanto, otro declarante sostuvo que vio a los sospechosos zamarrear al jubilado. En ese momento intervino la policía.

Ambos acusados niegan haberlo golpeado. Lo cierto es que Ferrer falleció de un paro cardíaco luego del ataque. "Mi hermano niega que le haya pegado. Me dijo que fue revisado y no tiene golpes, ni señales de que golpeó a nadie, que no tiene sangre de la otra persona. Cuando la policía llegó, este hombre estaba parado, vivo y el SAME tardó 40 minutos en llegar", declaró, por su parte, la hermana de Chávez.