La crisis llegó al río

Poder mantener una lancha en Rosario no cuesta menos de 10 mil pesos mensuales

Tener una en la ciudad vale lo mismo que un alquiler en el microcentro.

Por Ignacio Pellizzón

martes 1 de enero, 2019

Por Ignacio Pellizzón

Si bien es cierto que el parque náutico creció de forma exponencial en los últimos 10 años y es visible en el río Paraná los fines de semana cuando se llena de embarcaciones, la situación del sector no es muy distinta a la de otras industrias que vienen atravesando una tormenta complicada en busca de una salida próspera que les permita reimpulsar el negocio.

Para muchas personas que deben ajustar sus finanzas, el uso de lanchas y botes es una de las primeras opciones que encuentran para achicar gastos. Si bien las embarcaciones son bienes suntuarios, el hecho de mantener una lancha tiene un costo que no disminuye de los 10 mil pesos mensuales en Rosario, contando guardería, aceite, nafta, mantenimiento, entre otros servicios complementarios.

La comparación más odiosa es con lo que cuesta alquiler un departamento de un dormitorio entre los bulevares de Rosario. Claro está que hay precios disímiles, pero en promedio no bajan de un rango que oscila entre 8 y 10 mil pesos mensuales, es decir, lo mínimo que hace falta para tener una lancha en el río.

En el ecosistema náutico conviven dos tipos de sectores. Por un lado, están aquellos que se compraron una lancha a modo de inversión y protección a sus ahorros y, hoy, son los que más dificultades tienen en mantenerla y estar al día con las cuotas en las guarderías.

Por el otro, está el sector más blindado a la crisis que, pese a la disparada del dólar y la inflación, sigue manteniendo sus embarcaciones, e incluso las venden para adquirir flotas más modernas, aunque sean de menor envergadura.

“Nuestro sector cuando hay crisis es el primero en parar y el último en arrancar”, así definió a Rosario Nuestro el titular de Pinilla Náutica, Jorge, quien además fue responsable de la Cámara que los nuclea en Rosario durante muchos años.

“Para que te des una idea, hace un año que no vendo una lancha”, describió Pinilla. La situación del mercado náutico no es para nada favorable. La crisis económica los golpeó muy fuerte y todavía no logran recuperarse pese a que los precios de las embarcaciones, que están dolarizadas, no sufrieron aumentos en los últimos dos años, sino todo lo contrario comenzaron a disminuir.

Un pasado mejor

Los años de bonanza como fueron entre 2007 y 2014 en los que “hasta un banquero compraba lanchas” hoy se choca con otra realidad, agrega Pinilla. Eran tiempos en los que las personas invertían sus ahorros en bienes suntuarios como coches de alta gama y embarcaciones de distintos portes a modo de capitalizar sus ganancias.

En aquel tiempo, en Rosario “se crecía a un ritmo de un 10% anual”. El auge de la venta de lanchas, veleros y yates generó que los cupos de las guarderías náuticas se colapsaran y tuvieran que abrir listas de esperas larguísimas.

“En el país se llegó a vender embarcaciones a un ritmo de 20 mil por año, mientras que en los últimos cinco la caída fue abrupta: 2 mil por año. Si bien se tratan de bienes suntuarios, la situación económica también alcanzó a uno de los mercados más pujantes de Rosario”, contaron a este medio desde la guardería Tifon.

La demanda de kayaks también creció muy fuerte, al punto de que la ciudad se convirtió en “la capital” de dicha embarcación, alentando diferentes actividades y eventos que aglutinaba a todos los fanáticos de la actividad acuática y alcanzando niveles de ocupación en las guarderías en el orden del 90%.

Los precios de las embarcaciones también eran diferentes. Por ejemplo, “las lanchas oscilaban entre los 90 y 120 mil pesos con capacidad para cuatro o cinco personas, mientras que hoy en día no bajan de los 500 mil”, relataron por lo bajo a Rosario Nuestro desde varias guarderías locales.

La crisis en el río

En los últimos años el contexto macroeconómico del país y una inflación descontrolada llevó a que el parque náutico también sufra el golpe, sobre todo en el sector menos pudiente del ecosistema. La ola de ofertas se desplomó al mismo ritmo que la demanda y el mercado comenzó a deprimirse a un nivel que hoy le cuesta el doble recuperarse.

Según relata Jorge Pinilla, “la situación está muy complicada, porque el mercado no se mueve en absoluto, ya nadie compra nada, inclusive, hubo unos meses este año en que la gente no salía de las guarderías porque no tenían sus cuotas al día”, describió.

En Rosario existen unas 15 guarderías que ofrecen todo tipo de servicios, además de alojar las embarcaciones. Dependiendo el tamaño y tipo de lancha, los alquileres rondan entre los 5 mil y 15 mil pesos mensuales. La ciudad, pese a la crisis, se mantiene como una de las plazas más convocantes y atractivas del sector náutico con unas 35 mil embarcaciones aproximadamente.

La crisis está generando que los precios de las lanchas en dólares comiencen a bajar, similar a lo que sucede con los inmuebles que, al estar dolarizados, empiezan a ofrecerse a precios más baratos para intentar reimpulsar una demanda que está totalmente estancada.

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