La disputa en los barrios rosarinos

Plomo y sangre en la periferia: “El Dulce” quiere el poder

El trasfondo histórico detrás de la ola de tiroteos y homicidios que azota la ciudad.

Redacción Rosario Nuestro

miércoles 10 de enero, 2018

La estructura del narco local lleva media década en crisis. La caída en desgracia de los viejos grandes líderes —algunos muertos y otros presos— dejó un hueco, un terreno fértil para generar divisas que las bandas de rango medio de nuestra ciudad se disputan hoy en las calles periféricas. Ninguno de los mafiosos sobrevivientes tiene el poder suficiente para quedarse con el manejo de Rosario y esto genera una guerra lenta y sangrienta, que solo terminará cuando el nuevo Capo asiente su poder y haga arrodillar a sus contrincantes. ¿Quiénes son los que aspiran a quedarse con el poder?

“En la calle sólo quedan las segundas líneas, los que lograron zafar de la última crisis. Pero ninguno tiene la nafta suficiente para imponerse. Están en permanente enfrentamiento entre ellos, lo que genera que no se puedan mostrar mucho, ni cerrar grandes negocios. Nadie se anima a mostrarse cercanos a estos grupos por temor a que sus enemigos tomen represalias”, aseguró un investigador en diálogo con Rosario Nuestro.

La banda del Dulce

Diferentes investigadores señalan que uno de los grupos mafiosos que pretende levantar cabeza, al menos en la zona norte de la ciudad, es la banda de Walter “Dulce” A., un hombre que junto a sus hermanos “Pato” y “Mafia”llevan más de una década vinculados al hampa local.

Si bien en primera instancia orientaron sus negocios a la piratería del asfalto y los asaltos de escala media, la dificultad para obtener grandes volúmenes de dinero en estos atracos y el creciente riesgo que representa el robo cuerpo a cuerpo los llevó a centrar su organización en la venta de estupefacientes.

“El Dulce está escondido. Prácticamente no aparece en la calle, no habla por teléfono. Se cuida mucho porque sabe que lo busca la Policía y sus enemigos. Es un peso pesado que, por ahora, quedó estancado por las dificultades de su negocio”, afirmó un viejo pesquisa.

La última caída

Dulce, Pato, y Mafia fueron detenidos en 2009 por la Policía provincial, en un operativo que tuvo lugar en una casa quinta de Monje. Hasta allí los fueron a buscar los uniformados luego de que un informante de calle —lo que comúnmente se conoce como Buchón— les afirmara que estaban escondidos, junto a un enorme arsenal, esperando para realizar un atraco a un camión de caudales.  En el lugar encontraron tres pistolas, una escopeta, una carabina y 500 municiones.

Damián Alberto “Mafia” Abregú, de 29 años, se llevó la peor parte. Tenía pedido de captura por ser el auto del homicidio del policía Leonardo Caro —durante un asalto a un concesionario de autos de Pellegrini al 5500 en abril de 2009—. Por este caso fue condenado tiempo después a  16 años de prisión.

El homicidio de la beba

El Dulce y su hermano Cristian “Pato” A. estuvieron vinculados a la investigación por el crimen de Naiara Rissini, una beba de 8 meses que murió al quedar en medio de un tiroteo que tuvo lugar días antes de la detención de los hermanos A., en Cerrito al 5500.

La niña iba en brazos de su papa y quedó en medio de un tiroteo entre dos bandas de la zona. Fue alcanzada por una bala se que se le incrustó en la axila y le salió por el cuello.

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