SOCIEDAD

Picadas clandestinas, la adrenalina de la muerte


Las carreras clandestinas de autos y motos, comúnmente llamadas “picadas”, son un problema irresuelto en varios puntos del país. Rosario no es la excepción, ya que a pesar de que el municipio reforzó los controles y hasta instaló retardadores de velocidad en sectores estratégicos de la ciudad, las picadas van silenciosamente mutando a otros barrios.

Hay zonas que ya quedaron establecidas para el desarrollo de estas prácticas, que muchas veces se organizan clandestinamente a través de las redes sociales con fakes (perfiles falsos). Por su parte, los vecinos toman el rol de agentes controladores y dan aviso a las autoridades mediante llamadas al 147, al 911 o al 0800 de la Guardia Municipal.

Esta semana la Cámara de Diputados provincial le dio media sanción al proyecto de ley que propone la adecuación del Código Penal en Santa Fe (apunta a modificar el artículo 208 bis del CPP) para aumentar las condenas a quienes corran picadas ilegales y que prevé inhabilitaciones provisorias de hasta seis meses para los conductores. La iniciativa fue presentada por el presidente de la Legislatura, Antonio Bonfaftti y el diputado Rubén Galassi. Para ellos, “es una problemática relativa a las situaciones de peligro, lesiones y homicidios” y por eso consideran necesario que la Justicia tenga herramientas para penalizar a los infractores.

En diálogo con Rosario Nuestro, el concejal  Diego Giuliano, presidente de la Comisión de Seguridad, dijo al respecto. “Tuvimos en Rosario no solamente picadas, sino que lesionados y lamentablemente dos personas fallecidas”. Y continuó: “La cuestión tiene que ver con varias cosas: primero, si se relajaron los controles. Segundo, tenemos picadas itinerantes que se van corriendo a medida que la Municipalidad y la Policía bajas la guardia. Y por último, las carreras deben tener un lugar para desarrollarse. El Concejo aprobó un picódromo y el proyecto no se ha llevando adelante”.

Por su parte, Gustavo Zignago, secretario de Control y Convivencia Ciudadana, aseguró que hay una disminución de estas carreras ilegales de autos y motos: “El diagnostico que dan los vecinos de cada sector ayuda a resolver esta cuestión, y si bien no podemos decir que es un fenómeno resuelto, entendemos que vamos encontrando mejores estándares para que dejen de suceder estos eventos”.

Las zonas de Rosario más elegidas para las carreras

Si bien las carreras van mutando de lugares para no ser descubiertos los corredores, las zonas más peligrosas son: Cabecera norte de la ciudad bajo el puente (paso peatonales elevados y comercios q venden alcohol en la zona, que es condimento para generar esto); el espacio denominado del Serrucho; el sector de Oroño y Lamadrid; y Oviedo Lagos, entre Camino Viejo a Soldini y Camino Nuevo.

¿Cómo se pueden controlar o prevenir?

Este es uno de los puntos más debatidos sobre la problemática. Al respecto, Zignago dijo: “Hay una circulación en las redes sociales que se convierte en denuncia en el 147 o el 0800 que tiene la Municipalidad. Pero se conocen como lugares de encuentro donde se reúnen y después el entorno permite la demostración de estas pseudo-habilidades”.

En esa línea, siguió: “El diagnostico que dan los vecinos ayuda a resolver esta cuestión, y si bien no podemos decir que es un fenómeno resuelto, entendemos, que vamos encontrando mejores estándares para que dejen de suceder estos eventos.”

En tanto, el concejal Diego Giuliano explicó que eso se logra con una serie de medidas conjuntas: “Se consigue colocando retardadores de velocidad en los lugares que se utilizan para estos circuitos ilegales, dejando claro que es demencial usar la ciudad para picadas. No obstante, la videovigilancia, los controles y las cámaras no están funcionando en algunos sitios”.

Resultados de los operativos y sanciones

Las picadas clandestinas se cobraron varias vidas en Rosario. Los casos más conocidos en la ciudad son los de Sebastián Pira, quien atropelló y mató a María Celeste Haiek (16) y a Vanesa Carusso (17). Otro caso fue el de Matías Capozucca por el accidente del parque Norte, en el que dos jóvenes murieron y una adolescente quedó en estado vegetativo. El tanto, el conductor estaba alcoholizado y e iba a alta velocidad.

“Tienen una sanción municipal con una multa alta, y hay que aplicar el código de falta provincial que refiere a la conducción peligrosa y esto da arresto efectivo a quien llegue a realizarlo”, argumentó Giuliano. Por su parte, Gustavo Zignago reveló: “En lo que va del año hemos remitido más de 600 vehículos en la sumatoria en operativos esporádicos, preventivos o por denuncias de vecinos o planificados para llegar en el momento de la picadas”.

El secretario de Control y Convivencia Ciudadana concluyó: “El diagnostico que dan los vecinos ayuda a resolver esta cuestión, y si bien no podemos decir que es un fenómeno resuelto, entendemos que vamos encontrando mejores estándares para que dejen de suceder estos eventos. La concientización va mas allá de las cuestiones del control y eso es tarea de todos los ciudadanos”.

¿Cuánto cuesta preparar a un auto para picadas?

Rosario Nuestro recorrió talleres mecánicos y pudo saber cuánto gastan en promedio los conductores de vehículos para carreras clandestinas. Uno de los mecánicos consultados, dijo en off the record que los valores cambian de acuerdo al modelo que se desea reparar. Los más usados –reveló- son los Fiat Uno, 147 y 128, ya que por una cuestión de precio son accesibles.

No obstante, para modificar sólo el motor, se pueden gastar hasta $70 mil. Los principales elementos que se cambian en un auto, contó, son las piezas móviles que le dan potencia al motor, es decir, la cámara de combustión. Los más frecuentes son el árbol de levas, las válvulas, el carburador o inyección y el conducto de escape y admisión.

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Paladini flotante