COLETAZOS DEL CORONAVIRUS

Otro clásico que baja las persianas: cerró una emblemática parrilla de Avenida Pellegrini

Ya son más de 10 bares y restaurantes de la ciudad que debieron cerrar definitvamente por la crisis económica.


Otro clásico absorbido por la pandemia. Este lunes se conoció el cierre definitivo de Don Leo, una emblemática parrilla de Rosario situada en Avenida Pellegrini al 900, que no pudo soportar la crisis. De este modo, la baja se suma a la del Bar Blanco, también de la zona, y a la de varios otros que corrieron la misma suerte. Desde que inició la cuarentena por el coronavirus y pese a que hace tres semanas pudieron reabrir, más de diez locales gastronómicos dejaron de funcionar y 200 trabajadores del sector perdieron sus fuentes laborales.

Don Leo, un restaurante muy reconocido en la ciudad, ubicado en la esquina de Pellegrini y San Martín, funcionó durante décadas y se convirtió en un clásico de la gastronomía rosarina. Según pudo averiguar este medio, la empresa arrastraba problemas financieros desde hace algunos años que se agravaron por los más de dos meses y medio sin atención al público que impuso la pandemia del coronavirus. Finalmente, llegó el desenlace menos deseado y el local bajó las persianas.

La noticia fue confirmada por el secretario general del Sindicato Hotelero Gastronómico de Rosario (Uthgra), Sergio Ricupero. “No pudo superar este negocio los inconvenientes económicos que tenía antes de la pandemia, hay distintos trabajadores que se quedan en la calle, se está negociando con la patronal la salida”, afirmó el gremialista a Rosario Nuestro y reveló que en la ciudad suman al menos diez los comercios del rubro que dijeron basta.

“Este negocio no pudo seguir lamentablemente como otros 10 u 11 más”, le dijo el referente gremial a Rosario Nuestro y precisó: “De tres meses a esta parte se han perdido oficialmente 200 puestos de trabajo, la situación sigue siendo muy difícil para el sector”.

Para los gastronómicos rosarinos, la vuelta a la actividad resuelta por las autoridades significó, en gran medida, un alivio, aunque sea a la mitad de la capacidad, por lo que aguardan resultados positivos en las próximas semanas. “Esperemos que de a poco y con la apertura de los negocios esto pueda cambiar y no se sigan incrementando los cierres”, concluyó Ricupero.