OPINIÓN

No fue un clásico empate


Por vez número 101 en el historial oficial de enfrentamientos entre ambos, Central y Newell's igualaron el clásico rosarino. La diferencia con respecto a lo que suele suceder cuando quedan a mano es que ninguno de los dos se cuidó, no hubo acuerdos tácitos de conformismo con el punto, ambos buscaron el arco rival con sus formas, con mayor o menor prolijidad, por momentos con ideas por otros tantos a los ponchazos.

El equipo de Frank Kudelka impusieron sus formas en el primer tiempo con un criterioso dominio de pelota, una actitud ofensiva pocas veces vista anteriormente durante la racha adversa que atraviesa contra el rival eterno cuando juega como visitante, y sobretodo justificándola con ocasiones muy claras para ponerse en ventaja. La situación fue diferente en la segunda mitad cuando los de Diego Cocca salieron con otro ímpetu y emparejaron el "ping-pong" de llegadas al arco de enfrente. Sin la claridad de los leprosos, el conjunto canalla dijo presente en el complemento.

Lo más llamativo fue lo que sucedió tras los goles de Lema y Riaño. Quedaban poco más de 20 minutos para el final y lejos de notarse el conformismo con la igualdad desde ambos lados, los dos siguieron buscando la victoria. El partido se descontroló, los mediocampos pasaron a ser inexistentes, el dueño de casa tomó un rol protagónico, pese a la carencia habitual de ideas, y la visita apostó al contragolpe. Si bien apenas se pueden contar tras el 1-1 un centro de Gil que dio en el travesaño y un buscapié de Maxi que llegó a rechazar Molina, hasta el pitazo de Merlos hubo incertidumbre con respecto a lo que podía pasar con el marcador.

Sin lugar a dudas no fue una parda como la que cualquier rosarino está acostumbrado, de esas que aburren y dejan la sensación que nada hará que cambie el resultado desde el primer al último minuto. Este no fue el caso, ambos tuvieron sus momentos en el encuentro, los dos contaron con situaciones propicias para marcar y el mejor ejemplo fue tras quedar empatados 1-1, los dos intentaron llevarse todo a sus formas, con sus cartas.

Central y Newell's no se sacaron ventajas, los dos salieron ilesos mental y futbolísticamente, ambos podrán seguir su lucha por la permanencia sabiendo que ninguno le dio al rival directo un golpe durísimo de digerir y más en esta particular temporada. También podrán estar tranquilos que brindaron un buen espectáculo para el neutral, como así también no dejaron deudas desde lo actitudinal con respecto a lo que de mínima exigen sus hinchas para este tipo de cotejos. Canallas y leprosos empataron, lo cual es un clásico, pero no fue un clásico empate.