Sobre la editorial de La Nación

Niñas sí, madres no: para la OMS obligar a una niña a parir es tortura

La nota pretende destacar como ejemplo a niñas violadas que llevan adelante sus embarazos en lugar de recibir la interrupción que es legal en la Argentina desde 1921 para ese causal.

Por Rosario Nuestro Redes

viernes 1 de febrero, 2019

La editorial del diario La Nación ha generado el repudio de gran parte de la sociedad, de los movimientos feministas y de derechos humanos por naturalizar naturalizar el delito penal de la violación hacia niñas, ya que siempre que se trate de una relación sexual a esa edad la misma no es consentida para la ley.

Pretende destacar como ejemplo a niñas violadas que llevan adelante sus embarazos en lugar de recibir la interrupción que es legal en la Argentina desde 1921 para ese causal.

Rápidamente se multiplicaron los repudios al editorial en las redes sociales, incluso de parte de trabajadoras y trabajadores de prensa de ese medio. La comisión interna gremial y el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba) también expresaron su rechazo al texto.

“La Comisión interna de prensa de La Nación rechaza el editorial de hoy de “Niñas Madres con mayúsculas”. Una niña embarazada es una niña violada. #NiñasNoMadres”, tuiteó la representación gremial en el diario.

Su contenido comienza afirmando que hay niñas madres “a una edad en que debieran estar jugando y atendiendo (sic) su educación”. desde un principio deposita sobre las propias víctimas la responsabilidad sobre su propio padecimiento. No hay adultos ni mucho menos Estado que sea responsable de que 3000 niñas menores de 14 años al año, tengan que llevar a término gestaciones que son el fruto del sometimiento sexual y social.

La Nación describe a “mamás precoces” que se plantan frente a madres adultas que buscan “hacerlas abortar”. Serán denominadas como “madrazas” incluso por la cínica pluma que editorializa en la cobardía del anonimato.

La violación y posterior gestación dentro del útero inmaduro de una niña es una buena noticia para La Nación: “…resulta admirable y emocionante ver desplegarse el instinto materno”, festeja afirmando que las expresiones contrarias a la práctica del aborto por parte de niñas serían la expresión de una “teoría reñida con el derecho a la vida”

Las cifras:

Al menos 1 de cada 5 mujeres han sido abusadas de niñas, en general por familiares directos.

Según las cifras del 2018 que aportó el Ministro de Salud de la Nación, Alberto Rubinstein, se producen 354.627 abortos al año, es decir, 41 abortos por hora, el 95% en condiciones inseguras. 

La legalización del aborto, además, implicaría un ahorro de 84% si se legaliza, 98% de internaciones menos y reducción del 92% de las muertes. 

La legislación es clara: es ilegal obligar a parir a menores de edad víctimas de abuso. Sin embargo, esta semana, le practicaron una cesárea a una niña de 12 años embarazada producto de una violación en Jujuy. Tanto su madre como ella habían pedido que se cumpla el protocolo de Interrupción Voluntaria del Embarazo al que esa provincia adhirió.

Fue atendida en un primer momento en un hospital de San Pedro, una localidad de esa provincia. Los médicos, incumpliendo la ley, se autoproclamaron “objetores de conciencia”, es decir, argumentaron que su moral era más fuerte que cumplir las leyes. El ministro de Salud de la provincia, Gustavo Bouhid, dijo que tanto ella como la beba están bien. En la ley y el protocolo, incluso, no se establece un plazo de gestación para realizar la práctica.

La dilatación de su derecho a decidir fue consecuencia de grupos autodenominados “pro vida” que fueron hacia el hospital a presionar para que no se cumpla con la Ley de hace 86 años. La diputada nacional Gabriela Burgos (UCR) se encargó personalmente de apoyar el rechazo médico. Ella, que responde al gobernador Gerardo Morales, también preside nada menos que la comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados.

La evidencia médica demuestra, además, que un aborto legal es más seguro que un embarazo. Esta cifra aumenta en menores de edad: los embarazos y los partos en adolescentes representan un riesgo a la salud para la niñas.

Cada 3 horas, en Argentina, una niña de entre 10 y 14 años se convierte en madre (es lo que llamamos Niñas madres). En el 2018, 22 niñas fueron asesinadas y la mayoría de ellas, además, abusadas sexualmente.

A fines de octubre, en la misma provincia de Jujuy, se conoció el caso de una escuela en el barrio Alto Comedero, donde de 200 alumnos 30 de las chicas están embarazadas. Tienen entre 10 y 19 años.

Unicef también se sumó al repudio

“El embarazo en la infancia no está vinculado al ‘instinto materno’, es abuso sexual y por tanto el embarazo es forzado. Los adultos (familia, Estado, instituciones) son responsables de proteger a las niñas y niños frente al abuso sexual”, sostuvo el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) a través de su cuenta oficial en Twitter.

 

 

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