100 años de radio

Mirta Andrín: “El aire de la radio es mi oxígeno”

El reconocida e histórica locutora recordó sus primeros pasos en un estudio y reflexionó sobre su labor. “He sido testigo de la mitad de su historia”, contó en diálogo con Radio Mitre Rosario.


Este jueves se cumplen 100 años de la primera transmisión de radio en Argentina. El 27 de agosto de 1920 Enrique Susini, César Guerrico, Luis Romero Carranza y Miguel Mujica, realizaron una intervención en vivo desde la terraza del teatro Coliseo en Buenos Aires y, quizás sin sospecharlo, pasaron a la historia. "Los locos de la azotea", como se los conoce popularmente, fueron el puntapié inicial para la creación de un mundo de información, entretenimiento, música y, sobre todo, comunidad.

Para la reconocida e histórica locutora de las mañanas rosarinas, Mirta Andrín, la radio forma una gran porción de su vida y relató de que de los cien años que cumple el tan amado medio de comunicación, fue testigo de por lo menos “la mitad de su historia”.

“El aire de la radio es mi oxígeno”, así describió la locutora que comenzó su trayectoria en la ciudad en 1976, desempeñándose como locutora, conductora e informativista y contó que trabajo por 56 años en las mañanas de Rosario. Su largo repertorio incluye exitosos pasos por LT8, junto a Juan Carlos Mareco en “La Mañana Vital” y Quique Pessoa en “La Mañana Entera”.

“En la radio puedo ser feliz, auténtica. Muchos pronosticaron la muerte de la radio y siento que hoy esta más viva que nunca. Porque supo adaptarse siempre y transformarse a las nuevas tecnologías. Y hoy la radio también esta en las redes y eso es mágico”, manifestó.

Y recordó: “He sido testigo de las distintas transformaciones, el radio teatro, la música, los cambios políticos, la cultura, la historia, las anécdotas, los fursios, todo eso ha ido arraigándose y forman una gran parte de mi vida”.

Entre tantos recuerdos, Andrín hizo un hincapié especial en los oyentes y expresó: “Aunque apesar de haberse ido transformando y adaptándose a los distintos tiempos, creo que sin los oyentes no hubiera existido este milagro”