Contra todos: Cacho Castaña, tristán y Araceli

Malena Pichot: la enemiga número uno del machismo

La guionista, conductora de radio y actriz es feminista de la primera hora. Desde las redes sociales y a través de su quehacer artístico, cuestiona al patriarcado desde hace tiempo.

Redacción Rosario Nuestro

jueves 25 de enero, 2018

Malena Pichot.

Malena Pichot es guionista, actriz, conductora de radio y feminista. Fue la primera youtuber del país a través del ciclo de videos La loca de mierda, donde parodiaba su propio drama amoroso. Realizó numerosos trabajos como autora y comediante en teatro y televisión. Sin embargo, su visibilidad estalló desde las redes sociales a los medios tradicionales por sus cuestionamientos a los famosos que expusieron públicamente sus posturas machistas; o bien se vieron envueltos en escándalos de acoso. Pichot brindó su apoyo a las mujeres involucradas y e interpeló con  vehemencia a los supuestos victimarios.

Desde Gustavo Cordera, pasando por Juan Darthés, a Cacho Castaña y Tristán, hasta la última gran polémica con Araceli González. La libretista, señaló a la ex de Suar de incurrir en errores conceptuales, tras haber negado ésta su condición de feminista por “respetar a los hombres y tener un hijo varón”. Dichos que desencadenaron en la imposición del hashtag #SoyFeminista como tendencia en Twitter. En los últimos días, Malena Pichot acaparó la pantalla de Intrusos, apareció en los portales más populares del país, en los diarios impresos y la televisión.

Sin embargo, a partir de su quehacer artístico y también desde el mundo virtual,  hace tiempo abraza la reivindicación de derechos de las mujeres y pone en entredicho el sistema de valores y reglas del patriarcado. En el segmento Cualca de 2012, que escribió y llevó adelante con un grupo de actores (Charo López, Julián Kartún, Julián Doregger y Julián Lucero), expuso problemáticas como el acoso callejero, la violencia obstétrica y la cosificación de los cuerpos femeninos; mediante la satirización de los concursos de belleza y la práctica de los piropos.

Desde el mismo espacio, con el recurso a la ironía, mostró las formas del humor argentino de los ’80 y ’90, encabezado por la figura de los capocómicos y el posicionamiento de  la mujer en los sketchs, dejando entrever cierta decadencia de esos personajes y anacronía de dichos paradigmas.

Con todo, Malena Pichot es tildada en el escenario de las redes sociales como extremista. “Feminazi” es quizás el calificativo favorito de sus detractores virtuales, que la señalan por su estilo radical y directo. Las mismas características que le valieron miles y miles de adeptos. En Twitter, arrasa con más de 1 millón 200 mil seguidores. Amada u odiada, es sin dudas una de las  referentes de un cambio cultural que da sus primeros indicios en Argentina. Pero al que todavía le queda un largo camino por recorrer.

 

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