La verdad sobre la Dieta flexible

Se trata de un plan alimentario en el que se consume un mayor número de alimentos saludables respecto de un 20 por ciento que no lo son. Sus fundamentos.

Por Gimena Rubolino

jueves 13 de diciembre, 2018

El especialista en Fit Training Luis Arrieta con más de 56 mil seguidores en Instagram sostiene que la dieta flexible “es una estrategia dietética basada en la idea que lo que comemos se ajuste a los macros (proteínas, carbohidratos y grasas)”.

No es una dieta que puede usar para ayudar a justificar la no inclusión de alimentos ricos en micronutrientes en su dieta. Aunque es posible que los micronutrientes no desempeñen un papel en la obtención de un six pack (cuerpo marcado) en realidad, si lo hacen esencial para la salud y prevención general de enfermedades” agrega.

En qué consiste la alimentación 80/20

Se refiere a que un 80% de lo que se consume deben ser alimentos saludables y micronutrientes mientras que dentro del 20% restante se pueden ingerir alimentos que no sean tan saludables y hasta algún antojo.

Las ventajas de este plan alimentario es que es más sostenible a largo plazo dado que no funciona como algunas dietas rígidas que eliminan muchos alimentos evitando así los famosos “atracones”.

Por mucho que no quieran escucharlo, las dietas 100% rígidas de alimentación limpia no son sostenibles, socialmente son aislantes, agotan mentalmente, son innecesariamente estresantes y han demostrado científicamente que dan como resultado las tasas más altas de fracaso en la dieta” detalla Arrieta.

Por su parte,  la asesora deportiva Angélica Marcano brinda las siguientes recomendaciones:

Cambiar hábitos. Es el principal paso para llegar al objetivo de bajar de peso.

Aprender a comer. Lo importante es encontrar un equilibrio donde no haya que morirse de hambre ni tampoco comerse todo.

No autocastigarse. Si un día nos pasamos con las calorías al otro día con retomar la alimentación habitual es más que suficiente.

Los especialistas en fitness coinciden que esta alimentación flexible debe ir acompañada de un entrenamiento que priorice las pesas sobre el cardio dado que este ejercicio produce una mayor aceleración en el metabolismo y éxito en la pérdida de grasa acompañado de un correcto descanso, es decir, 7 u 8 horas diarias de sueño.

El cardio no debe dejarse a un lado, pero no sería lo prioritario en un entrenamiento que estemos buscando reducir la grasa corporal.

Especialistas en nutrición como Martina Daireaux coinciden en que la dieta flexible es el camino para obtener un equilibrio alimentario, “te cuidas toda la semana para poder disfrutar de una comida que te guste en un 20%” recomienda.

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