La trampa del azúcar

Aparece como un ingrediente escondido en la mayoría de los alimentos. Cómo identificarla y qué utilizar en su reemplazo.

Por Gimena Rubolino

martes 9 de enero, 2018

Sascha Barboza, Personal Fitness Trainer certificada por la ISSA (International Sports Sciences Association) afirma que “muchos estudios sugieren que estamos programados para desear el azúcar en un nivel instintivo, ya que desempeña un papel vital en nuestra supervivencia. Nuestro sentido del gusto ha evolucionado para codiciar las moléculas esenciales para la vida como: la sal, grasa y azúcar”.

El azúcar y la comida chatarra hacen que nuestro cerebro no funcione como debe, los sistemas que regulan el apetito y la pérdida de grasa se salen de control, no funcionan bien, el azúcar altera la química de nuestro cerebro. Sobre-estimula los centros de recompensa del cerebro y esto causa la adicción.

Cuando comemos alimentos que contienen una gran cantidad de azúcar (o harina refinada) una enorme cantidad de dopamina se libera en un área del cerebro. Funciona igual a las drogas.

“Mientras más azúcar comemos más azúcar queremos, y nada engorda más que el azúcar, la cascada hormonal que genera es incomparable, crea picos en los niveles de insulina, cuando esta hormona está muy elevada no es posible quemar grasa, al contrario, se acumula” agrega Sascha.

La Federación Argentina de Graduados en Nutrición (FAGRAN), junto con la Organización Mundial de la Salud, propone un consumo moderado de azúcares libres (aquellas agregadas en los alimentos, reduciéndolos a menos de un 10% de la ingesta calórica total.  Hay que tener en cuenta que Argentina se encuentra ubicada en el tercer puesto en cuanto a consumo de azúcar, con una ingesta diaria que triplica la recomendada por la OMS.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es que no siempre el azúcar se llama “azúcar” y se encuentra escondida en la mayoría de los alimentos procesados que compramos en el supermercado.

Una forma de identificarlos es que terminan en “osa”, glucosa, azúcar simple por excelencia, sacarosa, el azúcar blanca común, fructosa, un azúcar simple que se encuentra en las frutas, pero que muchas veces se aísla y se usa como endulzante.

No lo recomiendo, opten por la fructosa de la fruta y con moderación, en exceso se convierte en grasa muy fácil, es la más adictiva, lactosa, azúcar simple en los lácteos y eleva mucho insulina, maltosa, jarabe de maíz alto en fructosa, es el peor tipo que hay, dextrosa, etc” sostiene Sascha Fitness.

¿Cuáles son los alimentos con más azúcar?

Acá va el listado elaborado por la Federación Argentina de Graduados en Nutrición (FAGRAN).

– Un vaso de leche chocolatada, 6 cucharadas de azúcar.

– Un vaso de jugo de naranja envasado, 6 cucharadas de azúcar.

– Un vaso de gaseosa regular, 5 cucharadas y media.

– Un cucurucho de helado, 4 cucharadas.

– Un alfajor simple, 4 cucharadas.

– Un chupetín, 4 cucharadas.

– Una barra de chocolate con leche macizo, 3 cucharadas.

– Un caramelo masticable, 3 cucharadas.

– Un vaso de jugo a base de soja, 3 cucharadas.

– Una cucharada de dulce de leche, 3 cucharadas.

– Una cucharada de mermelada, 3 cucharadas.

* La equivalencia se realizó tomando como la referencia de la OMS, donde una cucharada equivale a 4 gramos.

 

La Stevia, el endulzante más recomendado

Existen muchas sustancias que se utilizan como sustitutos del azúcar desde el aspartamo, miel, sucralosa, etc. Sin embargo, la stevia es uno de los más sanos.

Se extrae de una planta llamada stevia rebaudiana. Tiene alto poder endulzante, es natural y no aporta calorías. Acepta la cocción, por lo cual puede utilizarse en preparaciones.

Se encuentra disponible en sus formas, líquida, en polvo y también directamente sus hojas secas molidas.

Su sabor es muy particular y la opinion del consumidor es muy variable. Todos coinciden es que es ¨diferente¨a todo lo conocido hasta ahora sin calorías. Es apto en personas diabéticas. Es una muy buena opción dulce desde la óptica nutricional.

Comentarios