La irrupción de los nativos digitales en las noticias

El periodismo llega a millones de personas en el mundo, en todos los idiomas y desde tiempos inmemorables. Sin embargo, la forma en que consumimos las noticias sufrió un cambio sin precedentes en los últimos años.


A lo largo de la historia hemos tenido siempre abierta una ventana al mundo a través de los medios de comunicación. Los grandes acontecimientos locales, nacionales e internacionales han estado presentes en las tapas de los diarios, los servicios informativos de la radio y los títulos de los noticieros en todo momento. El periodismo es una de las herramientas de comunicación más poderosa que los sistemas democráticos han conocido. Podríamos citar miles de ejemplos y algunas series de televisión y películas que hablan al respecto como The Post, Nada es Privado (The Great Hack), Spotlight y The Morning Show (Apple TV) que encontrarás en streaming. 

El periodismo llega a millones de personas en el mundo, en todos los idiomas y desde tiempos inmemorables. Sin embargo, la forma en que consumimos las noticias sufrió un cambio sin precedentes en los últimos años. Claro está que la llegada de internet irrumpió y transformó los canales de comunicación y la manera en que interactuamos con ellos. Una de las disciplinas que más sufrió dicha transformación es la del periodismo.

Desde la coordinación de la carrera de Periodismo de IESERH, saben que en los tiempos que corren donde la mayoría de las noticias que absorbemos vienen de alguna red social, deben formar a periodistas no sólo para un buen desempeño en medios tradicionales, sino también para ser capaz de desarrollar contenidos adaptados a los nuevos canales.

La producción de noticias ya no se piensa exclusivamente para las páginas de los diarios, incluso la televisión que ha sido por décadas la líder indiscutible en materia de audiencias ya no registra el público que solía tener.

Esta nueva forma de comunicar es, en muchos aspectos, altamente positiva, ya que da lugar a una democratización de las noticias, donde no hace falta llegar a un medio masivo para poder comunicar y que el mensaje llegue a muchas personas. Se le ha dado al público el poder de decidir qué consumir y qué no. Sin embargo, esto también trae acarreado un lado negativo: las fake news o noticias falsas.

El nuevo periodismo busca crear espacios en todos los medios posibles, ya no pretende sentarse a esperar que la audiencia los busque, al contrario, sigue al público allí a donde vaya: Facebook, Youtube, Twitter, Instagram, Snapchat, Twitch y todas las que vendrán. Es por eso que la multiplicidad de voces lejos de acortar la brecha entre profesionales y amateurs, la ensancha aún más, puesto que tanto nos hemos acostumbrado a encontrarnos con noticias falsas en las redes sociales que buscamos constantemente voces autorizadas que evacuen nuestras inquietudes.

Los futuros periodistas y comunicadores, que de aquí en más serán en su mayoría nativos digitales, se enfrentarán a estos nuevos desafíos con ventaja, pero aun necesitando de las herramientas precisas para convertir los hechos en noticias.

En los tiempos en que la información y desinformación abundan, las bases de un buen periodismo se centran en la calidad y veracidad del contenido que transmitimos, cualquiera sea el canal.
Para ello es necesario contar con una formación con un plan de estudios actualizado y adaptado como el que brinda el Instituto IESERH, el cual prepara a los futuros profesionales para pisar firme en todos los ámbitos de la comunicación, en medios digitales, radios online, transmisiones por streaming, entre otros.
Tanto la sobreinformación como el periodismo ciudadano no hacen más que afianzar la posición de los medios de comunicación y sus actores como portadores de legitimidad, siempre y cuando lo más importante sea comunicar con responsabilidad, certeza y objetividad.

 

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