opinión

Forzando la máquina


El gobierno nacional maneja dos agendas: la de la retirada, pero a su vez con la luz de esperanza de dar vuelta una elección que desde lo racional no tiene sustento. Intenta acomodar algunos números del consumo para poder llegar mejor parados a la elección de octubre, aunque la sensación es que se acordaron tarde de pensar en el bolsillo de los trabajadores. Macri acelera a fondo para caer luchando.

La sensación después del 11 de agosto es la misma que hay hoy. No hay sector del círculo rojo que encuentre argumentos sólidos para pensar en una remontada de Juntos por el Cambio en las elecciones generales. De hecho, las encuestas le dan una ventaja aún mayor a Alberto Fernández de aquel resultado fatídico para el gobierno nacional.

No por eso el equipo coordinado por Marcos Peña bajó los brazos: tomó decisiones fuertes, cambió el Ministro de Economía, eliminó IVA y amplió bases de ayuda para lo social y los trabajadores más vulnerables. Lo que no se comprende es por qué esto no lo hicieron mucho antes, cuando todo el pueblo reclamaba a gritos ayudas para poder llegar a fin de mes en medio de una estanflación agobiante.

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Un fallo demagógico

Se perjudicaron todos, menos los timberos. Y esa es la respuesta que se encuentra en el mundo de la política desde todos los sectores políticos y económicos. Los empresarios están ahogados de impuestos, las Pymes no tienen financiamiento y caen las ventas, los trabajadores perdieron poder adquisitivo y los que menos tienen ven que la comida es lo que más sube. Salvo los que pudieron jugar con sus activos en las finanzas, que son los grandes ganadores, no hay un solo sector que esté contento.

Inclusive, los 32 puntos se explican por la profundización de la grieta en el último tiempo y la irrupción en la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner. Esos votantes, en su gran mayoría, eligen al actual presidente nuevamente por su temor de la vuelta del kirchnerismo, más que por convencimiento de que el rumbo que tomó Juntos por el Cambio sea el adecuado.

Algunos logros que resaltan desde el gobierno también han sido importantes, pero es difícil convencer cuando te mencionan lo intangible y dicen que eso son “las bases para el desarrollo”. El argentino, está en los libros, vota con el bolsillo. Y el bolsillo está vacío.

De todas maneras, hoy Macri visitó nuestra provincia para inaugurar 800 km del Belgrano Cargas, llegando al Puerto de Timbúes desde el norte del país. Un desarrollo importante para multiplicar la llegada de los granos a la región de manera sustentable. Y lo usa como símbolo de lo que hablábamos en el párrafo anterior. La presencia de algo concreto para explicar ese concepto difícil de entender para la media de la población.

Macri va a forzar la máquina al 100%, y quiere dar la pelea hasta el final. La población tiene la verdad de si le cree, o le da la espalda nuevamente.