RADIO MITRE ROSARIO

Feldman y el caso del jubilado que mató a un ladrón: "Esta más cerca del estado de emoción violenta que de la legítima defensa"

El abogado sostuvo que en caso de que se compruebe esa figura la pena de homicidio que va de 8 a 25 años podría bajar de 1 a 3 años. “El tema de la tortura debería ser la estrategia del abogado defensor”, remarcó.  


La investigación para revelar qué fue lo que ocurrió en el caso del jubilado Jorge Adolfo Ríos, acusado de matar a un ladrón que entró a robar a su casa, sigue avanzando y desde los medios de comunicación surgen diversas teorías.

Este martes se dieron a conocer las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona que muestran cuando el delincuente es ultimado por el Ríos cuando se encontraba “indefenso” en el piso y de a poco fue desapareciendo la teoría de “legítima defensa”, complicando así un poco más al jubilado.

Para analizar el caso, el abogado Gustavo Feldaman dialogó con Radio Mitre Rosario y sostuvo que la figura esta más cerca del “estado de emoción violenta” que de la “legítima defensa”.

“A mi juicio aquí no hay legítima defensa. La legítima defensa es tratar de retener o evitar un mal grave inminente o la severa amenaza de sufrirlo. Acá ya se había sufrido la agresión de manera tal que tampoco hay exceso, porque no hay legítima defensa”, explicó el letrado.

Y señaló que “podría ser una caso de homicidio en estado de emoción violenta” y aclaró que “esa figura no es no es una causal de inimputabilidad”.

“Es un atenuante. Entonces el homicidio que va de 8 a 25 años, lo baja de 1 a 3 años.  Por lo tanto, puede haber una prisión de 1 a 3 años si efectivamente se advierte que puede haber emoción violenta (estado más o menos duradero que el imputado sufre por lo que es una conmoción súbita, entonces su psique se ve obnubilado de tal manera que llega a actuar de esa manera ), pero siempre siendo conciente de sus actos”, remarcó.

Por otro lado Feldman se refirió a la situación del jubilado y sostuvo que el hecho de que haya sido torturado es una “estrategia” que el abogado defensor “no debería dejar pasar”.