lesa humanidad

“Etchecolatz es una persona que se encuentra en buen estado de salud”

Virginia Creimer, la perito forense que revisó al genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz explicó que su estado de salud bajo ningún punto de vista ameritaba la prisión domiciliaria.

Redacción Rosario Nuestro

jueves 4 de enero, 2018

En diálogo con Radio Mitre Rosario, la perito forense Virginia Creimer dijo que el estado de salud del genocida Miguel Etchecolatz “bajo ningún punto de vista obligaba a enviarlo a su domicilio”. La perito también contó que después de presentar el estudio, Mariano Castex, el perito particular de la defensa del Genocida, la denunció por torturas y realizó un informe basándose en la encíclica papal y en cuestiones estrictamente jurídicas y no médicas considerando “que violó la dignidad de Etchecolatz durante su examen físico”.

“La realidad es que no encontré las patologías que se alegaban, era una persona que se encontraba en buen estado de salud y que simulaba una patología neurológica, y no fui la única, porque conmigo estuvieron dos médicos del hospital Ramos Mejía que firmaron de la misma manera, considerando que no tenía ninguna necesidad de estar en su casa y que podía permanecer en la prisión ya que no tenia patologías que ameritaran sacarlo de ese lugar”, dijo la perito.

Etchecolatz con su perito de parte, Mariano Castex, que también estuvo presente en el reconocimiento médico legal, denunció penalmente a la médica por torturas. La denuncia estaba basada en un informe que no se constituyó sobre cuestiones médicas sino religiosas, considerando que la médica “violó la dignidad de Etchecolatz durante su examen físico”.

“Termina siendo una clara amenaza a mi persona que de no ser por un juez que tuvo dos dedos de frente y consideró que era ridículo lo que se estaba planteando y terminó siendo archivado, tanto por la fiscalía como por el juzgado, yo quizás en este momento podría estar presa. Si a esta perito que niega una domiciliaria la denuncian por torturas y corre el riesgo de terminar presa por hacer su trabajo, cuidado los peritos que vengan después”, indicó la forense.

“Como eso no fue suficiente apareció después en la puerta de mi casa a pleno mediodía un cuchillo ensangrentado cuando una de mis hijas estaba durmiendo dentro”. El hecho nunca se esclareció. Después de las amenazas, la perito renunció al Ministerio Público Fiscal.

Comentarios