La disputa en los barrios rosarinos

En la mafia: ¿llegó la hora de las mujeres?

Las investigaciones apuntan a la participación femenina en las estructuras criminales.

Redacción Rosario Nuestro

sábado 5 de mayo, 2018

Las permanentes investigaciones sobre las estructuras criminales de Rosario abrieron un hueco en las murallas del desconocimiento. Hoy no solo se conoce el nombre de los grandes Jefes, sus preferencias, sus internas y sus aspiraciones de poder. Las pesquisas lograron sacar a la luz las participaciones de las mujeres de las familias en los planes territoriales de las organizaciones.

Así se rompió con un viejo tabú. En el hampa no solo conviven los muchachos; las bandas cuentan con una participación femenina activa.

Las Patronas

Al margen del protagonismo que ostentaban los hombres de la banda de Los Monos, la Justicia Federal rosarina se prepara para llevar a juicio a varias mujeres del clan de los Cantero.

La causa fue titulada “Los Patrones” y tiene como implicados a “Guille”, “Monchi”, “El Viejo Ariel” —patriarca de la familia— y “Ema”Chamorro, quienes ya cuentan con una condena efectiva en el juicio que terminó hace pocos días en los tribunales provinciales.

En este nuevo capítulo legal los pesquisas intentarán probar que la banda, luego de las numerosas detenciones sufridas, continuó operando. Creen tener pruebas suficientes para demostrar que desde la cárcel “Guille” y “Monchi” administraban la venta de estupefacientes, de la mano de las mujeres de la familia.

Por ello, por primera vez, en los banquillos de acusados se sentarán Vanesa Barrios y Jesica Lloan —las parejas de los cabecillas— y Patricia Celestina Contreras, la madre de “Guille”.

La Chipi

Su nombre era desconocido hasta hace poco tiempo. En mayo del año pasado, en medio de un operativo realizado en barrio Tablada Jorgelina fue detenida y un viejo policía, en off, ventiló las letras que seguían a la inicial de su apellido. “Es la sobrina de Mingo”, dijo en voz baja y los tipos que conocen la historia del crimen local quedaron impactados.

“Mingo” Selerpe fue un peso pesado de Tablada. A comienzos del 2000 dominó la mitad del territorio del barrio de la zona sur y desde allí encabezó una de las primeras sangrías narcocriminales que tuvo la ciudad. Su enemigo era Guillermo “Torombolo” Pérez y luego de varios años de tiros y muertes ambos perdieron su vida bajo el rigor del plomo.

Chipi fue detenida nuevamente en enero de 2018, acusada de formar parte de la banda de Los Funes. De acuerdo a las investigaciones realizadas por la Fiscalía de Homicidios Dolosos, Selerpe manejaba un bunker de barrio Tablada y, en medio de una lucha territorial, asesinó —junto a su novio Alan Funes— a Marcela Diaz, la hermana de Tubi Segovia —un presunto mafioso que fue asesinado hace pocos días en la cárcel de Coronda—.

Daniela Ungaro

Barrio Parque del Mercado tiene dueño. El Bola U., un viejo “cañero” que cuando los robos se hicieron poco rentables redireccionó su negocio a la venta de estupefacientes, es el amo y señor de la barriada y la administra de la mano de dos de sus tres hijos.

Daniela, la más grande, es conocida en la noche rosarina por su belleza. Fue pareja y es la madre los hijos de Luís Medina, el empresario Rosarino —y presunto narcotraficante— que fue asesinado en diciembre de 2013 en el bajo Ayolas.

Daniela  fue detenida durante una serie de allanamientos que se realizaron el pasado jueves 26 de abril. Los pesquisas suponen que ella es una de las jefas de una organización criminal destinada a la venta de estupefacientes en la cual también tendrían participación sus hermanos Lelio —conocido en las calles como “Chapita”— y René “El Brujo”,quien lleva un largo tiempo tras las rejas, cumpliendo una condena de 13 años de reclusión por la muerte de Roberto Pimpi Camino.

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