Por la pandemia

Empresas del turismo se movilizan en busca de ayuda urgente que les impida quebrar

La situación es desesperante para el sector que hace más de 60 días que está parado y que debe afrontar gastos corrientes altos, entre los que se destacan los salarios de los empleados.


Por Ignacio Pellizzón

Pocos registros hay de una movilización de las pequeñas y medianas empresas del rubro turismo en Rosario. Sin dudas, se trata de uno de los sectores más pujantes de los últimos años, pero que hoy, por la pandemia del coronavirus, se encuentran en una situación casi terminal.

Desde hace más de 60 días que las fronteras están cerradas para el turismo internacional, como del mismo modo están congelado el turismo nacional. Mientras tanto, los empresarios deben asumir obligaciones económicas como alquileres de oficinas, galpones de colectivos, pero los más importante son los salarios de los empleados.

La situación se volvió muy cuesta arriba porque en los últimos dos meses las compañías no percibieron prácticamente ningún ingreso, por ende, el 50% que algunas reciben en concepto de ATP de subsidio nacional para afrontar parte de los salarios, no termina alcanzándoles.

A modo de visibilizar su problemática, las pymes del turismo de Rosario y alrededores se movilizan este martes desde las 9.30 de la mañana. Comenzarán la caravana desde el casino hasta el Monumento Nacional a la Bandera con la única intención de hacer escuchar su grito de ayuda.

El grito de ayuda

Pimatur Viajes, de Cañada de Gómez, es una de las tantas agencias de viajes nacionales e internacionales que se encuentran en un estado alarmante. Andrés Bertorello, su titular, contó a Rosario Nuestro que la empresa, que tiene 15 empleados y se dedica a realizar viajes individuales, colectivos y al turismo estudiantil, está en un estado “preocupante”, porque ya no tienen dinero “para solventar gastos”.

Hasta el momento, “pudimos pagar algunas deudas de gastos que teníamos en curso y cubrimos varios servicios básicos, pero no estamos pudiendo pagar el alquiler de la oficina y estamos negociando para que nos hagan una reducción tanto del costo del local como del galpón donde guardamos los colectivos para los viajes”, explicó Bertorello.

El responsable de Pimatur Viajes, se mostró muy preocupado por la situación que están atravesando, sobre todo porque se trata de una empresa familiar que “hace tres meses que no recibe ingresos” y están afrontando todos los gastos “con ahorros”, pero que ya se van “terminando”. “La actividad se paró al 100%”, afirmó y agregó: “Nuestro mayor problema es que no podemos trazar un futuro viable, no podemos planificar un horizonte y no queremos seguir tomando créditos porque nos endeudamos sin saber si vamos a poder devolverlo”.

El empresario contó que tomaron el préstamo a tasa del 24% que ofrecía el gobierno nacional para el pago de salarios y que deben comenzar a pagarlo en agosto, pero “para esa fecha no hay una previsión de si vamos a estar operando, por ende, deberíamos refinanciar la deuda”, puntualizó.

En este sentido, Bertorello destacó su reclamo: “Estamos a la espera que se acredite el 50% del sueldo por beneficio de ATP, que corresponde a sueldos de abril -que aún no se cobraron- y, además, estamos solicitando que esa ayuda se eleve a un 75% y que quede cubierto en su totalidad por el Estado lo debería recibir el empleador”. También, “solicitamos la reducción de cargas sociales en un 95% como se hizo en otras actividades”.

Al borde del quiebre

Desde Turismo Lauri de Arroyo Seco, que tiene más de siete empleados de forma directa e indirecta, es otra de las firmas que se encuentra en una situación crítica. “Desde marzo que estamos parados totalmente tanto en transporte como en turismo”, afirmó su titular, Marcos Lauri a Mirador Provincial. En rigor, el reclamo pasa por un pedido de “asistencia para poder sustentar a nuestros empleados y para mantener en pie nuestra empresa hasta el reinicio de la actividad conservando los puestos de trabajo”.

Y agregó: “Respondimos todos los gastos con nuestras reservas, pero junio va a ser imposible el pago de sueldos y el abono de obligaciones contraídas anteriormente a la cuarentena; sin ayuda no nos va a quedar otra que dejar la actividad, pero apostamos a la unión del sector y a políticas adecuadas para sobrevivir”, cerró el empresario.

Otro de los empresarios consultados por Rosario Nuestro fue Santiago Comparetto, quien maneja la firma Saluc Tours en Acebal. Tiene cuatro empleados y hace 70 días que tiene “cero pesos de facturación”, aseveró y adelantó: “Ahora en junio no voy a poder hacerme cargo de pagos de impuestos ni sueldos”.

Comparetto pide que se aumente a el “ATP a un 75% para el pago de salarios de los trabajadores y créditos a tasa 0 para poder subsistir hasta que nuestro rubro se pueda volver a reactivar”. En consecuencia, aseguró que “sin ayuda del Estado el rubro del turismo va rumbo a la quiebra, lo que generaría el desamparo de muchas familias”.

Reactivación, ¿para cuándo?

“En estos casi dos meses de cuarentena, pasamos por muchos momentos de incertidumbre y seguimos en esta misma frecuencia. La verdad es que el sector turístico está muy comprometido. Nosotros nucleamos a más de 200 agencias y todas están al borde del abismo”, contó a Rosario Nuestro el presidente de la Asociación Rosarina de Agencias de Viaje (Arav), Claudio Manibesa.

En Rosario la gran mayoría están caminando por la cornisa. Por eso, “necesitamos, además de subsidios que el gobierno está aportando y que esperamos que se prolongue en el tiempo, que se aprueben resoluciones que ayuden al sector a nivel económico con exenciones de impuestos, créditos a tasa cero, entre otros, pero de forma inmediata”, señaló.

“Esto, como mínimo, vamos a poder trabajar algo recién en el verano. Antes va a ser imposible. Todo es muy dinámico y no se sabe si en tres o cuatro meses puede mejorar o empeorar. La gente no tiene pensando en un mediano plazo viajar y a esto sumarle todos los inconvenientes que tiene el resto de las prestadoras de servicios que trabajan en el área como las aerolíneas, donde muchas afirman que dejarán de volar”, agregó Manibesa.

Con relación a viajes cancelados y reservas que se cayeron, el titular de Arav expresó: “Esto es una cadena de comercialización, por ende, las agencias le cobran al pasajero y de ahí se le paga a la compañía aérea, al hotel y demás. Nosotros no tenemos plata en nuestras arcas de nadie porque el 99, 9% de los que se cobra inmediatamente se paga”.

“Hoy en día las aerolíneas no están devolviendo dinero, sino que lo que hacen es que quede el boleto abierto desde el boleto de la emisión. Algunas lo permiten abierto durante un año, otras por dos años, muchas no cobran penalidades ni diferencias de tarifas. Es decir, que de acá a algún tiempo se va a poder volar al mismo destino sin pagar nada. Inclusive, hay firmas que permiten variar el destino. Con los hoteles sucede exactamente lo mismo”.

“Casi ninguna agencia se quedó con dinero de pasajeros, porque se destinaron al exterior, se destinó internamente o se pagó al resto de los proveedores. Por consiguiente, si el otro eslabón de la cadena no se hace cargo de devolver ese dinero, la agencia tampoco puede hacerlo. Por lo pronto así esta funcionado. La mayoría de los pasajeros están entendiendo estas medidas y están dispuestos a volar en un futuro”, afirmó el titular de Arav.

Por su parte, desde el gobierno de la Provincia de Santa Fe, por intermedio del Ministerio de Producción, Ciencia y Tecnología, informaron a este medio que desarrolló un plan de apoyo y un esquema de fortalecimiento de todo el espacio productivo de la provincia por un monto total de 2.200 millones de pesos, a través de bancos, SGR, agencias y asociaciones para el desarrollo, mutuales, CFI, Nuevo Banco de Santa Fe.

Dentro de estos sectores se incluye al sector turístico, uno de los más afectados por la pandemia, el cual a través de la Secretaría de Turismo de la Provincia se viene relevando y articulando asistencia. “Cabe destacar que dicha Secretaría durante el año 2020 viene desarrollando estrechas actividades y colaboraciones con el Ministerio de Turismo de la Nación y el Instituto Nacional de Promoción Turística (INPROTUR), articuladas en el Consejo Litoral de Turismo (COLITUR), consolidando de este modo, una sólida política de estado provincial en materia turística”, informaron.