la otra pandemia

El Trinche, Ticiana y el Oso: tres víctimas inocentes de la violencia en Rosario

En lo que va de 2020 se registraron 152 homicidios. Radiografía de los casos más resonantes, que conmocionaron a toda la ciudad.


Sueños truncos. Vidas arrebatadas en cuestión de segundos. Tomás Felipe 'el Trinche' Carlovich, Ticiana Espósito y Sebastián Cejas le pusieron nombre a las víctimas de la inseguridad en Rosario, que recrudece día a día. Casos de personas inocentes como una gloria del fútbol rosarino, una adolescente de 14 años y un entrañable parrillero que murieron en una región que ya cuenta con 152 homicidios en lo que va del año.

El 8 de mayo pasado, el Trinche Carlovich paseaba sobre calle Paraná a bordo de la bicicleta que le habían regalado un mes antes, hasta que ladrones se interpusieron en su camino y de un fuerte palazo en la cabeza le arrebataron el vehículo. La víctima quedó aturdida y moribunda sobre el suelo, sin respuestas, tras recibir un golpe tan violento del que nunca pudo recuperarse y por el que falleció a los días en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez.

Ticiana Espósito era una inocente adolescente de zona oeste, que el pasado lunes 14 de septiembre lavaba platos en la cocina de su casa cuando una bala ingresó por la ventana y se incrustó en su cabeza. Fue producto de una lluvia de disparos a metros del hogar, cuando atacantes efectuaron un ataque sicario sin éxito contra un hombre. La menor fue alzada en brazos de su madre y trasladada al hospital, pero murió antes de llegar al nosocomio.

Tan solo una semana después del crimen de Ticiana que conmocionó a toda la ciudad, la inseguridad en Rosario se cobró otra víctima. Sebastián Cejas, conocido por sus seres queridos como 'el Oso', esperaba que su papá saliera de diálisis frente al Hospital Español hasta que cuatro personas armadas lo abordaron para robarle el Chevrolet Onix blanco en el que estaba sentado junto a su madre. Los agresores le dispararon en el pecho y huyeron con el vehículo, dejando a la madre gritando desesperada mientras veía a su hijo desvanecido.

Poco le importó el riesgo de propagación de coronavirus a familiares de las víctimas, que se movilizaron pidiendo justicia. Desde una importante último adiós a Carlovich en el Gabino Sosa, hasta una nutrida marcha frente al Centro de Justicia Penal por parte de amigos y conocidos de Cejas. En Rosario, reinan dos pandemias.

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