BUENOS AIRES

El Teatro Colón agotó las entradas con sus propuestas de vacaciones de invierno

El éxito del espectáculo Colón para bebés ilumina la variada oferta porteña de propuestas lúdicas y sensoriales especialmente dirigidas a conectar a los más chiquitos con su primera experiencia teatral.


Con el espectáculo Colón para bebés, el mítico teatro amplió su oferta cultural con esta propuesta sensorial para los más chiquitos, y lo hizo con enorme éxito, ya que enseguida se agotaron las entradas (anuncian que próximamente habrá nuevas funciones). Te contamos qué otras obras de teatro y propuestas artísticas hay en la Ciudad de Buenos Aires durante estas vacaciones de invierno 2019 para los bebés, espectáculos que se caracterizan por contar historias sencillas y enfocarse en lo sensorial, mientras prestan especial atención nivel de sonido e la intensidad de las luces, para no asustar a los pequeños espectadores. Las creadoras de las obras -que duran alrededor de media hora- dicen que el objetivo no es "estimular por estimular" a los bebés, sino encontrarse con ellos a través del juego escénico.

Propuestas para despertar sonrisas

Proyecto UPA es "la primera compañía de teatro para bebés de ocho meses a tres años en Argentina", tal como se definen ellos mismos. Desde hace 25 años, proponen una primera experiencia de acercamiento al teatro a través de obras lúdicas y musicales. La psicopedagoga Gabriela Hillar, fundadora y directora general de esta iniciativa que puso el eje en que los chicos puedan vivir sus primeras experiencias estéticas, dice que, "a partir de Proyecto Upa, las nuevas compañías desarrollaron lo propio combinando lenguajes; es así como hoy hay una variedad de propuestas para los más chiquitos, como bandas de música para bebés, conciertos unplugged, títeres, artes plásticas, instalaciones lúdicas, etc."

De esa misma compañía participaron Ana Barletta y Jessica Josiowicz hace bastante más de una década. Allí se desarrollaron como artistas y comprendieron, desde la práctica, los valores esenciales del teatro para bebés. Ambas estudiaron carreras artísticas en la Universidad Nacional de las Artes y empezaron a notar que el teatro para bebés era un movimiento muy rico. Así se gestaron las bases de la Compañía Coco Liso, que tiene tres obras en cartel en el teatro No Avestruz durante las vacaciones de invierno. "Es emocionante ver a los pequeñines siendo parte de un espectáculo teatral, viéndolos divertirse, sonreír, emocionarse y sorprenderse descubriendo juntos todo el universo que puede despertar una experiencia como esta", aseguran las directoras. "El teatro para bebés es un teatro muy vivo, nos desafía a estar jugando y muy presentes; participar como intérpretes es estar dispuestas a la reacción si se quiere impune de un bebé. Hablan, se ríen, muchas veces entran al espacio escénico, incluso nos ha pasado que se llevan algún objeto de la escena".

Sueños Curiosos nació a mediados de 2015. Mientras Daniela González, docente, bailarina y asidua concurrente al teatro, buscaba propuestas para su bebé de -en ese momento- ocho meses, fue despertando en su interior el interés por proyectar una obra para los más chiquitos. "Hacer teatro para bebés nos obliga constantemente a volver a vincularnos con lo simple, con lo esencial, con el asombro, con la sorpresa. Pasar por el cuerpo determinadas emociones o sensaciones que muchas veces como adultos y en la vorágine del día a día pasamos por alto. Desde ese lugar y a partir de esa premisa hay un compromiso inmenso en relación a conectar o reconectar con nuestro niño interior", dice Daniela, creadora y directora general del espectáculo.

Al año siguiente se desarrolló Flotante, motorizado por el deseo de crear una experiencia onírica donde los bebés puedan sentirse protagonistas y con la libertad de tocar todo. "Era importante para nosotras generar un espacio de entrega sin miedo ni límites al juego y que nosotras podamos jugar con ellos de la misma manera", dicen Natalia Chami y Azul Borenstein, directoras y creadoras de la propuesta, que se presenta en el Camarín de las Musas. "Como nunca habíamos hecho teatro para bebés, el primer impulso fue observarlos y entender cómo juegan en esa edad, qué observan, cuánto dura su atención, la dinámica de movimientos, etc. El resultado fue crear un espacio de luz donde quien venga puede sumergirse a explorar, jugar, compartir. El espacio se va transformando, invirtiendo, espejando, coloreando, y visitado por seres flotantes".

¿Bebés estimulados?

Con el auge de las neurociencias, la necesidad de que los chicos estén "estimulados" desde pequeños se transformó casi en una exigencia moderna. Daniela González, de Sueños Curiosos, opina que, si bien hay una necesidad instalada en relación a estimular a los nenes desde muy pequeños, "desde nuestro lugar ofrecemos una propuesta netamente artística, y en ese sentido estamos convencidos que el arte no tiene edad. Hay una puerta que abrimos, una invitación a sentir, a descubrir, a asombrarse, en un contexto supera cuidado. La idea no es estimular por estimular, sino acercarlos e invitarlos a conectar con este maravilloso mundo del teatro en ese sentido estamos convencidos que invitación es absolutamente prometedora".

"No creemos que los bebés tengan una necesidad de ser estimulados, sí de ser escuchados, atendidos, respetados -dicen desde Coco Liso-. Creemos que esa exigencia moderna genera una ansiedad y, a veces, insatisfacción constante en un niño. Nuestro teatro intenta no ser un despliegue de estímulos, por el contrario, intentamos que darle valoración al encuentro con ellos a través un juego escénico".

Las obras tienen una duración de poco más de media hora, contemplando la atención de los más chiquitos. "Lo recomendable para este tipo de vivencias es asistir a propuestas que tengan una duración de entre 30 ó 35 minutos de expectación y, si proponen luego un tiempo de juego, que no supere los 15 ó 20 minutos adicionales", indica Gabriela Hillar, fundadora de Proyecto UPA. "Otras propuestas que son directamente instalaciones lúdicas el tiempo de inmersión en la experiencia es de aproximadamente 35 minutos".

Que se van a asustar, que no van a entender, que se reúne mucha gente en un lugar cerrado y en invierno... ¿En qué medida tienen asidero los miedos sobre llevar a los bebés al teatro? "Desde lo psicológico se piensa que un bebé está 'disponible' emocionalmente para empezar ese primer desapego entre los seis a ocho meses, pero las familias vienen con pequeños cada vez más pequeños. Nosotros seguimos recomendando respetar los 'tiempos en casa y en familia' para generar un buen sostenimiento y luego presentarles un hecho tan extraño y novedoso como ir al teatro", sostiene Hillar. "Siempre recomendamos miren y escuchen a sus bebés para darse cuenta de qué tan listos están todos para vivir algo por primera vez que está lleno de expectativas que pueden no ser cumplidas, y eso también es parte de lo qué hay que vivir".

Para González, "son solo algunos de los prejuicios o miedos de los adultos, por suerte cada vez menos. Las recomendaciones o los comentarios de los papás que ya participaron de la experiencia son nuestros grandes aliados". Y agrega: "En la medida en que el adulto confíe y esté tranquilo ese bebé va a estar mejor contenido, acompañado y dispuesto a sumarse a esta aventura". Ana y Jessica coinciden con esta mirada: "Cuando se piensa una propuesta específicamente para la primer infancia, el bebé generalmente se siente cautivado por eso que se muestra y las familias, a la vez, se muestran sorprendidas de esa reacción".

La experiencia es compartida: los bebés son protagonistas, pero los adultos que los llevan para hacerles pasar un momento alegre y divertido terminan, sin darse cuenta, metidos en el baile. "Es lindo ver cómo muchas veces los adultos traen a los mas chiquitos pensando que la experiencia es solamente para ellos, y terminan tirados en el piso jugando a la par de la payasa y los bebés".

Otras propuestas artísticas para bebés

En la Usina del Arte se inauguró iUpiiiii, "el primer espacio cultural para la Primera Infancia de la Ciudad". Es un lugar diseñado por profesionales especializados en esta etapa de la niñez, con estaciones y actividades pensadas para potenciar y estimular las necesidades de los bebés de 0 a 3 años: la curiosidad, la sorpresa, la sensorialidad y el juego. Lo describen así: "Un mundo, universo, isla, ecosistema (por ponerlo en palabras de adultos) que tiene sus propias reglas, sus habitantes, su vegetación, sus sonidos particulares, su lugar de actividad y trabajo, su lugar de recreo y relajación.

Son 8 estaciones para experimentar: Monte Amarillo, Fauna Musical, Montaña de Nube, Camalotes de Luz, Arcoiris en Acción, El árbol del Pájaro, Paisaje Lúdico y Flores Rítmicas y Escondite Azul". Viviana Cantoni, subsecretaria de la Gestión Cultural del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, dice que "apuntamos a que conecten con una sensorialidad primitiva, no tan representativa o figurativa que es afín a esta etapa de la infancia. Por ciertos detalles, el espacio les remitirá fugazmente a una realidad cotidiana, en otros momentos transitarán una experiencia más bien ligada a un imaginario abstracto y sensorial".

Con curaduría de Magdalena Fleitas, Ronda de Risas propone en el CCK encuentros participativos que utilizan el lenguaje musical para generar un vínculo con otras artes; Rincón Bebé (sala 304, del CCK) es la sala dedicada a los más chiquitos, de 0 a 2 años, con un adulto acompañante. Mechi Docampo y Viviana Quiroga coordinan las rondas de canciones, mimos y juegos musicales que se realizan por las tardes.

"Es un lugar para jugar y despertar los sentidos, entre almohadones, rodillos y maravillosos objetos, especialmente diseñados para bebés y niños pequeños. Un espacio para encontrarse, hacerse amigos y compartir la experiencia de la crianza. Un momento de descanso, de relax y tiempo para disfrutar sin apuro. La sala Rincón bebé nos invita a jugar por jugar, deambular y compartir, en un lugar seguro y bello. Musicalizado con una especial curaduría de sonidos y estética musical".

En el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, proponen dos talleres para bebés. Uno de ellos, un taller sonoro dirigido a familias con bebés de seis meses a tres años, a cargo de Una nube. "Nos encontramos en una ronda donde los sonidos, el ritmo y las melodías estimulan el despertar de los sentidos en esta primera etapa. Disfrutamos juntos de la música y el juego, compartiendo canciones, instrumentos musicales, títeres, cuentos sonorizados ¡y muchas sorpresas!" La otra opción -a cargo de Juegos de la Orilla- es un taller de exploración sensorial para bebés de once meses a dos años, que invita a descubrir y descubrirse en un juego que despierta sus sentidos, acompaña su curiosidad y su necesidad natural de conocimiento.

Además de estos dos talleres específicos, desde MAMBA incorporaron espectáculos que también están destinados a toda la familia, incluyendo bebés. Uno de ellos es Un laberinto flotante, un recital de poemas y canciones para niños y niñas de todas las edades (a cargo de Laura Crespi & Children’s Corner). Otro es Circo, por Filip Von Rueda con Federico Schujman como músico invitado.

Cuándo, dónde, cuánto

Las propuestas de Proyecto UPA (Canciones a Upa, Circo a Upa y Mamulequeques) se presentan en el Taller del Ángel (Mario Bravo 1239). Entradas, $250.

La Compañía Coco Liso presenta tres obras en No Avestruz (Humboldt 1857): Olas de papel (sábados a las 17 horas), Tatán (domingos a las 16 horas) y Va y Ven (domingos a las 11.30 horas). Entradas, $200 (combos: dos por $350, y cinco por $500, son limitadas).

Sueños Curiosos está los domingos de julio y el 3 de agosto a las 17 horas en el Centro Cultural Borges. También harán funciones en el Teatro Núcleo de Olivos y en la Sala 420 de La Plata. Las entradas, $300. La obra dura 30 minutos.

Durante las vacaciones de invierno, Flotante se presenta de miércoles a domingos 16 horas y 17 horas en El Camarín de Las Musas (Mario Bravo 960). Por fuera de las vacaciones, están los domingos a las 16 horas y 17 horas. Las entradas, $300 (hay promos si sos tres o más personas). La obra dura 45 minutos.

Colón para bebés agotó sus entradas por el momento. Pero habilitarán nuevas funciones próximamente. Para más información, colonparabebes@teatrocolon.org.ar.

El recorrido por iUpiiiii dura 45 minutos, los chicos pueden entrar acompañados por un adulto. La entrada es gratuita; hay que reservar los lugares para participar desde la web de la Usina del Arte (buenosaires.gob.ar/usinadelarte/entradas). Durante las vacaciones, de 11 a 19 horas.

En vacaciones de invierno, la sala de Rincón Bebé del CCK está abierta de 13 a 18 horas y la permanencia es de 40 minutos, para que todos los chicos puedan disfrutar de la experiencia. Hay talleres musicales los jueves y viernes a las 16 horas. Los sábados y domingos se suma otro taller a las 15.15 horas. La capacidad de la sala es para 30 niños con un adulto acompañante. Y las entradas para los talleres se reparten media hora antes en la puerta de la sala.

Para los dos talleres del MAMBA, la capacidad de es de 20 familias y la duración es de 1 hora en ambos casos. El taller sonoro se hace el 3 de agosto de 11 a 13 horas; el de exploración sensorial, el domingo 28 a las 11 y a las 12 horas. La entrada es gratuita con inscripción previa en museomoderno.org.

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Paladini flotante