El secreto de unas piernas firmes

Alimentación equilibrada, ejercicios localizados y hábitos de cuidado son recomendables para tener tonificada la parte inferior del cuerpo.

Por Gimena Rubolino

miércoles 3 de enero, 2018

Las piernas son una parte notable en el cuerpo, en especial, durante el verano donde es más frecuente usar pantalones cortos o vestidos en el caso de las mujeres.

Una buena alimentación y realizar ejercicios específicos son fundamentales para tener una piernas tonificadas, pero también hay otros hábitos saludables necesarios para tener en cuenta.

Los especialistas recomiendan ir caminando al trabajo o subir las escaleras en lugar de usar ascensores y abandonar esa mala costumbre de mover las piernas exclusivamente cuando vamos al gimnasio.

 

Los consejos que no fallan

1) Hidratación: con las altas temperaturas las piel se reseca por lo que es de gran importancia aplicarse crema en forma diaria que contenga vitamina A y E. Con el uso constante de cremas se logra que la piel sea mucho más resistente y elástica, lo cual previene la aparición de estrías tan común en el área de los muslos.

2) Tonicidad: realizar actividad física es fundamental para mantener unas piernas firmes. Los ejercicios más convenientes para esta parte del cuerpo son caminar, patín, trote o andar en bicicleta.

3) Prevención de várices y arañitas: la Fundación Flebológica Argentina aconseja evitar largas permanencias de pie, tanto en el trabajo como en la vida doméstica; Evitar fuentes de calor excesivo (como la depilación con cera que provocan vasodilatación y aparición de las pequeñas varículas y derrames).

4) Usar vestimenta adecuada: la ropa debe ser amplia, suave y ventilada para no entorpecer la circulación.

5) Llevar un buen calzado: debe brindar una adecuada contención y firme apoyo. El taco debe tener entre 3 y 4 cm para ayudar al máximo funcionamiento de la bomba muscular de la pantorrilla y el efectivo aplastamiento del tejido esponjoso de la planta del pie, ambos mecanismos encargados del retorno del flujo sanguíneo al corazón. Deben también corregirse las afecciones óseas y articulares desde los pies y las piernas hasta las caderas ya que repercuten negativamente sobre la circulación.

 

Alimentos que ayudan

  •  Vitamina E: Es un potente antioxidante que aporta muchos nutrientes a la piel y ayuda a fluidificar la sangre. Se obtiene a través de las almendras, nueces y en aceites vegetales como los de oliva y girasol.
  • Flavonoides: Estos componentes son excelentes para combatir la inflamación, estimular la contracción venosa y reforzar las paredes vasculares. Las encuentran en: las uvas, arándanos, frambuesas, la piel de la fruta, el perejil, las espinacas, el brócoli, etc.
  • El potasio: Gracias a su efecto drenante es ideal para prevenir el almacenamiento de sal y la hinchazón de los tejidos. Los consigues en: las almendras, la banana, las espinacas, las peras, los pistachos, las manzanas y las uvas.
  • La vitamina C: Esta vitamina es un antioxidante natural que funciona muy bien para la fabricación del colágeno y la firmeza de los tejidos. Se encuentra en las frutas y verduras frescas.

 

Los ejercicios más efectivos

  1. Sentadillas: Párate con las piernas separadas a la anchura de los hombros, con una barra sujeta por los extremos y apoyada sobre los hombros. Si no tienes una barra puedes hacerlo con un par de mancuernas.

Manteniendo la espalda derecha, flexiona las rodillas y baja los glúteos como si fueras a sentarte en una silla.

Vuelve a la posición inicial y haz mínimo 3 series, de 10 repeticiones cada una.

  1. Estocadas: Párate sosteniendo la barra o las mancuernas y lleva una pierna hacia adelante formando un ángulo de 90 grados.

La pierna de atrás debe flexionarse de tal modo que parezca que va a tocar el piso. Da pasos amplios a lo largo del pasillo, sin perder el equilibrio y la postura. Realiza 3 series de 5 repeticiones con cada pierna.

  1. Extensión de la cadera: Adopta una posición cuadrúpeda, apoyada con los antebrazos y las rodillas en una colchoneta.

Eleva la pierna hacia atrás, de modo que la rodilla forme un ángulo de 90 grados y la planta del pie quede mirando el techo.

El cuello y la espalda deben permanecer rectos, y el abdomen contraído.

La cadera, el muslo y la rodilla de la pierna extendida tendrán que estar alineados, paralelos al suelo.

Vuelve a la posición inicial y realiza de 10 a 20 repeticiones con cada pierna hasta completar 3 series.

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