DUPLA MUSICAL

El jazz como excusa del encuentro

La cantante Lucrecia Aragón y el pianista, Juan Grandi presentan "Impredecible", su primer disco, este sábado a las 21 hs en el Complejo Cultural Atlas. Un disco que grabaron bajo un particular proceso creativo que compartieron con Rosario Nuestro.

Por Eugenia Ludmer

viernes 8 de diciembre, 2017

Lucrecia Aragón y Juan Grandi se conocen desde hace más de una década. Ella es cantante y él, pianista. El jazz fue la excusa para encontrarse y grabar “Impredecible”, el disco que presentarán este sábado 9 de diciembre a las 21 hs en el Complejo Cultural Atlas de Mitre 645. El jazz es también el corazón de un vínculo musical que crece.

Antes de pisar tablas, en diálogo con Rosario Nuestro, Aragón también baterista y guitarrista, explica que hace tiempo que no tocan en vivo y que esa noche habrá invitados y sorpresas para deleitar al público con clásicos y temas propios. “Nos estábamos guardando. Estamos con gran expectativa y felicidad por compartir esa música que nos hace vivir”, dice con una alegría que se le nota.

Con su compañero, Grandi, compartieron proyectos en formación de cuarteto y dúo. Después de un “impasse” con viajes y otros proyectos, se volvieron a juntar para hacer sonar una obra que, como relata la cantante, ya tenían “entre dedos”. Y el disco fluyó así… libre.

“Impredecible” es el título de una canción de ella en la que él tuvo una gran participación en términos de arreglos. Pero sobre todo tiene que ver con un juego establecido en el proceso conjunto de trabajo. La vocalista no titubea: “Es especial para los dos porque pone en juego la visión artística de cada uno”.

En ese sentido, está segura que, si bien la tarea fue ardua, siempre se pararon en el lugar de la improvisación. “En cada ensayo buscábamos una forma nueva de tocar los temas”, señala. Y claro, la palabra impredecible tiene ese rasgo de lo improvisatorio. Como expresa Lucrecia: “Ese no saber lo que va a venir”.

Con esa sensación del desafío de lo incierto en las venas, el sábado darán rienda suelta a los frutos de un reencuentro que se hizo esperar pero que valió la pena. Con el jazz como centro de la escena.

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