El consumo excesivo de TV genera ansiedad


El Dr. Marcelo Suárez es médico clínico y desde hace más de 30 años se especializa en Medicina Interna. Desde este lugar, reflexiona sobre los efectos nocivos de la pandemia en el organismo, sobre todo por un desmanejo personal del consumo de información y una marcada sobreexposición a las noticias televisivas.

No piensen en un perro verde es la famosa frase que seguramente escuchamos en el consultorio del psicólogo que logra exactamente lo contrario. Lo mismo pasa si nos pasamos mirando las noticias referidas a los contagios”, dijo.

La TV con la que nos conectábamos un rato al llegar del trabajo hoy ocupa más de un tercio de nuestro día. Si dejamos que nos hable todo el día, tenderemos a pensar que todo está mal. Eso es lo que sucede cuando se le entrega a otro la capacidad de la descripción de la realidad”, añadió.

El consumo de TV en pandemia

Nos dan todos los días los datos de muertos, infectados, internados, camas ocupadas y nos repiten las medidas individuales que tenemos que adoptar para salir a la calle que son las mismas que se dieron al principio de la cuarentena. No nos suma nada”, sentenció el autor del libro “No me enfermo más”.

Lo único que suma una catarata de malas noticias es angustia, miedo y ansiedad”, afirmó, y cuestionó: “nos iluminan todo el tiempo sobre algo que no genera ningún aporte. Esa no es la realidad. La realidad es que hay que seguir viviendo aún en el marco de una nueva normalidad”.

Y comparó: “Para que cada uno de nosotros podamos hacer bien nuestro trabajo no necesitamos estar concentrados en los problemas y fracasos. Estar conectados en la solución genera un estado de euforia permanente que no da lugar al pesimismo”.

“Hay que empezar a conectar nuestra sabiduría con nuestro intelecto, la atención define la realidad”, concluyó.

Cambio de hábitos

Por su parte, Frida Almaraz, directora de Investigación de LAMAC (Latin American Media and Entertainment Observatory) agregó que “el hecho de que las personas no tengan que salir de sus casas en todo el día, provocó que el consumo televisivo disminuyera en las primeras horas de la mañana, ya que ‘la gente duerme un poco más y se extendió a la noche porque hay mucha más gente mirando TV”.

La cantidad de televidentes ha crecido ligeramente pero lo que observamos es que los que ya consumían Video Premium aumentaron la cantidad de tiempo que miran al día. Por ejemplo, en Argentina el tiempo de exposición aumentó hasta 49 minutos al día. El consumo de noticias fue lo que más aumentó, pero luego lo hicieron todos los géneros”, explicó Almaras.

Otro dato importante es que la diferencia entre el consumo de Video Premium entre la semana y el fin de semana antes era muy grande. El rating crecía hasta un 20% el fin de semana y ahora se emparejó.