OPINIÓN

El agua llegó al cuello

Por Federico Rosolani

lunes 22 de abril, 2019

La derrota y eliminación a manos de Gimnasia de La Plata en Copa de la Superliga dejó demasiadas secuelas en un Newell’s que se desangra con el correr de los partidos. Al equipo de Bidoglio le dieron vuelta una serie en donde tenía todo servido para pasar de ronda por estar dos goles arriba en el marcador con un hombre de más durante más de 50 minutos.

La sensación que se llevó la gente el último domingo en el Parque Independencia incluye tristeza, bronca, impotencia, y hasta algunos, resignación de no encontrar una solución a corto plazo. Hoy la Lepra se encuentra último en la tabla de los promedios, hace más de dos años que viene en caída libre deportiva e institucionalmente hablando y los dos mazazos en el último mes (ante Villa Mitre por Copa Argentina y la derrota ante los platenses) terminaron de colmar la paciencia.

A la hora empezar a buscar responsables por la delicada situación, los cañones apuntan a un solo lugar: la comisión directiva que gobierna desde 2016 y que la acusan de provocar un vaciamiento del club. Además, tal como señaló Maxi Rodríguez en nombre de todo el mundo rojinegro tras el encuentro con Huracán, el club perdió toda capacidad de gestión que en algún momento álgido lo tuvo. El período en el que este barco lo comandaba Gerardo Martino, peleando campeonatos y disputando copas internacionales es un claro ejemplo cercano.

El próximo mercado de pases será de vital importancia para el futuro de Newell’s, quizás el más importante de los últimos tiempos. Los directivos deberán ponerse de una vez por todas los pantalones largos y gestionar la llegada de un entrenador que pueda plasmar una idea de juego en el que los propios  futbolistas estén realmente convencidos. Además, el plantel necesita la llegada entre 4 y 5 refuerzos de jerarquía como no hizo durante los últimos años.

Si a Newell’s lo comparamos con la recordada película Titanic, en estos momentos el barco se está hundiendo y los tripulantes entraron en pánico. Cada día que pase de ahora en más y no haya novedades sobre la creación de un proyecto serio para el futuro inmediato, el agua (que ya llegó al cuello) irá subiendo y el final de la historia puede terminar en el fondo del océano.

Comentarios