entre Milennials y Centennials

Dime que red social usas y te diré de qué generación eres

Redacción Rosario Nuestro

martes 3 de abril, 2018

por Victoria Otaño

Decir “No tengo Facebook o no tengo Instagram” en los tiempos que corren es casi mala palabra, las personas como mínimo sospechan de alguien que no es parte del mundo de las redes sociales, o lo catalogan como algo “extraño, misterioso”, “fuera del sistema”.

Normalmente, una persona participa de manera simultánea en más de una red. Todo sucede desde un mismo aparato: el teléfono celular. Allí fluctúan WhatsApp, Facebook, Instagram, Twitter, Snapchat, Linkedin. Especialistas aseguran que más de 3 redes sociales no podemos sostener, en el sentido de generar contenido

Es usual que lo primero que hagamos al despertarnos o lo último antes de ir a dormir sea chequear las novedades, y de pronto, una pasada rápida se transforma en unas cuantas horas. Esto nos hace cuestionarnos y plantearnos eventualmente preguntas existenciales como por ejemplo ¿Pierdo gran parte de mi vida utilizando el celular? ¿Qué habría hecho de productivo de no usarlo tantas horas? ¿Me volví un adicto/a?

De un tiempo a esta parte, fue sucediendo casi naturalmente el hecho de asociar generaciones al uso de tal o cual red social.

Para esclarecer el panorama, consultamos a Vanesa Mazzeo, Licenciada en Comunicación Social y actual docente de las carreras de Relaciones Públicas y Periodismo del Instituto IESERH de Rosario. “Sin los usuarios, las redes son un frasco vacío. Sin el contenido que cada uno de nosotros produce y comparte, Instagram sería un álbum de fotos vacío y Twitter una red muda. Las redes por sí mismas no son nada, de allí que sean sociales: están comepuestas por sujetos que se vinculan y relacionan a partir de lo que producen”, dispara apenas le planeamos el tema.

Actualmente, las nuevas generaciones se llaman Centennials (menores de 24) seguidos por los ya conocidos Millennials (de 24 a 33 años). Ambos grupos son quienes tienen mayor participación en las diferentes redes. “Lo que hay que tener en cuenta, es que cada red presenta características de uso,  es decir, lo que me ofrecen, que hacen que sean más interesantes/atrayentes para un público que para otro”.

“Instagram nació como la red de la comida, de hecho el hashtag #foodPorn es de los más usados. Es hoy por hoy una vidriera para mostrarse al mundo y no solo para empresas y marcas, se muestra en ella un estilo de vida, se comparten experiencias. Es una red pensada para el móvil, ya que apela a capturar la inmediatez y el momento. Por eso, su plataforma web es tan básica y no permite la suba de contenido”.

Por otra parte, la red del pajarito es más bien un diario íntimo, allí se descargan todo tipo de opiniones y debates. De ella, Vanesa nos comenta: “Twitter, nació para el móvil antes de que el móvil tuviera 4G (de allí los originales 140 caracteres) y también apela a estas cuestiones de inmediatez”. “Es un espacio donde todas las voces participan y dicen, muchas veces desde la impunidad y anonimato de un teclado. Si bien en un principio se consideraba que era más utilizada por el hombre,  con la movida del Ni Una Menos y el #8M a nivel nacional y mundial, no estaría tan segura de seguir afirmándolo”, reflexiona.

La particularidad que tiene Twitter es que es una red en donde celebridades de todos los ámbitos buscan imponer opiniones. Y lo logran, de allí el término acuñado “Influencer” para definir a aquellos que tienen cierta credibilidad sobre determinado tema o ámbito.

En relación a la red creada por Mark Zuckerberg, la cual muchos dicen que “se volvió una red para adultos”, Vanesa puntualizó: “Facebook es tal vez donde se mezcla un poco de todo, es la más viejita de todas, también es la red que nos recuerda qué estábamos compartiendo hace 10 años, aunque muchos pretendamos olvidarlo”. Ha tenido que adaptarse a otras reglas, hoy la imagen, como bien lo demuestra Instagram, es lo más importante. En base a esto, Vanesa concluye que “no es casualidad que los estados de Facebook se hayan convertido en placas”

En cada red marcamos un rasgo de nuestra identidad, no es el mismo rostro digital que colgamos en Instagram con la foto de una salida, en Facebook charlando con los compañeros de la secundaria, en Twitter opinando sobre el partido del fin de semana o de política, ni en Linkedin donde nos ponemos serios. Cada una aporta un valor agregado a lo que buscamos ser/hacer/parecer en las redes y en comunidades.

En respuesta al hecho de relacionar cada red social con una determinada generación, Vanesa indicó: “Cada red parece que hace migrar a los más adolescentes a las más nuevas. Si mamá está en Facebook, me voy a Twitter, pero allí está papá, así que me voy a Instagram, pero me encuentro con mi hermano mayor, bueno me voy a Snapchat”.

El hecho de enseñar e interactuar con sus alumnos de carreras de Periodismo y Relaciones Públicas, donde la comunicación es tan importante, le permite a Vanesa observar de cerca el actual comportamiento de los Milennials y Centennials y el vínculo que generan con las Redes Sociales.

En resumen: se dice que Facebook es la red de la familia y el reencuentro con los amigos, que Instagram es emocional, nos muestra un estilo de vida y su boom es el de las selfies y Twitter, deriva a la discusión de cualquier tipo de temática, pero con un tono más informacional.

LinkedIn es la red seria, para profesionales. Pensada para ese target de público profesional. Se intenta que la faceta que se muestra sea lo más pulcra posible. Una red para “tejer” contactos que pueden llegar a ser útil para conseguir un puesto laboral. Allí el target de edad es de 25-44.

Snapchat está en la esquina opuesta, es la del segmento más joven que no sólo busca la inmediatez sino también el olvido. Es usada por el Target 13-24 años

Si bien cada red social es diferente, todas han logrado afectar nuestro comportamiento y la forma que tenemos de valorarnos. Un uso excesivo de redes sociales contribuye por un lado, al aumento del estrés y la sensación de soledad y por otro, a la disminución del sentimiento de felicidad. El hecho desólo ver lo lindo y emocionante de los demás, te hace sentir que tu propia vida no es tan increíble y eso te crea infelicidad.

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