Día Mundial de la Diabetes


Según la OMS, la diabetes ya tiene el rango de pandemia, luego de la obesidad. En el futuro la única herramienta para erradicarla será el tratamiento de la obesidad.

Causas físicas

La doctora María Rodríguez Zía especialista en Endocrinología explica que la “Diabetes tipo I es una enfermedad autoinmune, en la que las células de la inmunidad atacan al páncreas, que es el órgano que produce insulina. Mientras que la tipo II, o diabetes del adulto, es la más frecuente de observar como complicación de la obesidad visceral. Por consiguiente, es la que los médicos y pacientes pueden llegar a prevenir”.

Respecto de esto, podemos decir que la obesidad y la sobrealimentación son las causas más habituales de diabetes. Luego de varios años de desbordes alimentarios, se desencadena la enfermedad por haber exigido por demás al páncreas.

Asimismo, como la distancia entre el exceso de peso y la diabetes suele ser estrecha, se creó un nuevo término que unifica las dos patologías: la diabesidad, que es la unión de la diabetes tipo II, o insulino no dependiente, y la obesidad. Llega a presentarse en el 80% de las personas y esto es por la pandemia de obesidad que está sufriendo el mundo, especialmente en occidente, y fuertemente desde Estados Unidos hasta Sudamérica. La diabesidad sólo será erradicada cuando se implementen políticas alimentarias que acompañen la labor de los médicos, puesto que mientras se avale la alimentación pro obesidad, será muy difícil combatirla.

Causas emocionales

Está comprobado que las emociones afectan los niveles de glucemia. Por eso, la diabetes originada por las tensiones nerviosas y conflictos emocionales, es la llamada “diabetes emotiva”.

La experiencia con pacientes demuestra que aunque un diabético no haya comido durante más de 15 horas, puede tener una glucosa en sangre arriba de lo normal por haber pasado una situación de angustia, ira o ansiedad. Esto tiene una explicación hormonal muy clara: cada vez que nos ponemos nerviosos sube un neuroquímico llamado adrenalina, y esta sustancia estimula directamente la glándula suprarrenal aumentando el cortisol. Estas dos sustancias normalmente suben el azúcar en la sangre, sacándola del hígado, y así se producirá un cuadro de hiperglucemia en un diabético.

El tratamiento de un diabético, lo mismo que el de un obeso, se basa en la relación médico paciente.

Muchos pacientes llegan a autocontrolarse y, con el tiempo, son sus propios médicos y solo acuden al profesional para actualizar los tratamientos. En este punto, cabe destacar que es fundamental el control emocional para que un paciente logre la autodependencia.

El rol de la nutrición

La alimentación es clave para una vida sana, en especial para un paciente que sufre de diabetes.

Es necesario que suspenda el consumo de todo tipo de harinas refinadas de trigo, azúcares, arroz blanco, papa y avena. También debe eliminar la miel en cualquiera de sus formas. Se apunta a que incorpore hidratos de absorción muy lenta como el arroz integral, el grano de trigo entero y el grano de avena.

Por otra parte, un paciente diabético tiene que hacer un balance entre lo que ingiere y lo que gasta, porque es fundamental para él mantener un peso y un índice de masa corporal normal.