conmoción por el femicidio

Desgarrador relato de la mamá de Julieta: "Nunca fue su pareja; se sacó las ganas y me la mató"

Fabiana Morón, madre de la joven de 19 años, encontrada muerta en la casa de un albañil que conocía a la familia, contó: "Mi hija me decía ‘mami, es tan cargoso, pero lo bloqueo y listo’".


El femicidio de Julieta Delpino, la joven de 19 años asesinada en Beravebú, quien fue encontrada enterrada en la casa de un hombre que trabajaba con su hermano tras haber estado largas horas desaparecida, conmocionó a la región y al país. Fabiana Morón, madre de la víctima, negó que el hombre sindicado como autor del asesinato, Cristian Romero, tuviera una relación con su hija, frente a las versiones que indicaban que era su ex novio. "Nunca tuvo relación con esa persona, nunca fue pareja, se sacó las ganas y me la mató", explicó la mujer, quebrada en llanto.

Fabiana fue vista con vida por última vez cuando se subió a un auto a la salida de su trabajo en un kiosco frente a la plaza del pueblo. Antes de desaparecer, la adolesente le mandó un mensaje a su mamá para que le calentara la comida. Pero las horas pasaban y Julieta no llegaba. El final fue el peor de todos: el cuerpo de la joven fue encontrado enterrado en la casa de Cristian Romaro, un albañil que trabajaba con el hermano de la víctima, quien, según contó su mamá le mandaba mensajes sistemáticamente.

“Tenía una relación de conocerlo del pueblo y él le mandaba mensajes, le mandaba, le mandaba, le mandaba. Me decía ‘mami, es tan cargoso, pero lo bloqueo y listo’. Nunca tuvo relación con esa persona, nunca fue pareja, ha venido a casa, estuvo en esta mesa tomando mates con ella, con mi hijo, conmigo inclusive. Mi hijo ha salido un monton de veces con él porque eran compañeros de trabajo”, relató, consternada, Fabiana Morón, mamá de Julieta a El Tres. 

“Se sacó las ganas y me la mató. Nos destrozó la vida. La busqué toda la madrugada a Julieta, la estuvimos llamando. Mi hijo me dijo ‘mamá, se fue con las chicas seguro’. Pero no, porque ella me dijo que le caliente la comida porque ya salía del trabajo, que ya venía. Le calenté la comida y nunca llegó. Ella me avisa cuando se va con las chicas. A los diez minutos le pongo ‘¿no venís Juli?’. No contestó, no leyó el último whatsapp. La empezamos a llamar por teléfono con mi hijo y daba apagado. Pensamos que se fue de las chicas y se quedó sin batería. Dijimos, llega a lo de las chicas y lo va a cargar. Nunca más contestó”, continuó la mamá de Julieta en diálogo con Canal 3 y agregó: “En tres cuadras me la hizo desaparecer no sé cómo, no sé dónde la agarró, la última cámara que a ella la registra es a las 11 y media de la noche a tres cuadras de acá, la registra doblando para mi domicilio porque ella venía a comer la comida y a estar conmigo, pero nunca llegó. Yo la busqué tanto, todo el pueblo estuvo buscándola”.

El testimonio del papá de Julieta

En la entrevista, también intervino el padre de la joven asesinada, quien afirmó: “Ella nos dijo ‘voy con una coquita, chocolates y caramelos para papi’ porque me dolía la garganta. Y no la pudimos ver más después de ahí. Yo soy camionero y en el día no la había visto, pero justo venía para comer y estábamos todos juntos, pero de ahí no la pude ver más”.

Fabiana contó una historia que cala bien profundo en los sentimientos de cualquiera: “Mi hijo no vive con nosotros porque está casado y tiene a su bebé de dos meses que Juli iba a ser la madrina. No llegamos a bautizarlo y Lucas se quedó sin su madrina, ella tanto esperaba por ese día para tener a su ahijado. Lo esperó tanto y no va a poder ser. Llegué en plena madrugada a la casa de mi hijo y me dice ‘mami qué haces, debe estar con las chicas, mirá cómo estás, toda helada, andá a casa mami que ya va a volver’. Se hizo de día, yo seguí golpeando puertas, seguí despertando gente, porque un sábado la gente en el pueblo duerme más, pero no aparecía y ninguno de sus amigos la había visto en toda la noche, nadie la había visto”.

“Cerca del mediodía ya estaba todo el pueblo buscándola, por los campos, con drones. Fui a la comisaría, les dije lo que estaba pasando, acá no hubo protocolo de esperar a que se cumplieran 24 horas, de inmediato se pusieron a buscarla, la policía se portó de diez. La policía es como familia nuestra, y nos dijeron ‘quedese tranquila señora, la vamos a buscar’. Agarré el auto y me fui con mi cuñado a un monte que hay en la punta del pueblo, anduvimos por los caminos de tierra”, relató sobre cómo continuó la búsqueda en las horas posteriores a la desaparición.