Esperan aprobación

Delivery de serenatas y caravana musical: las innovadoras propuestas para alivianarle la cuarentena a los rosarinos

Se trata de dos iniciativas que plantea el Sindicato de Músicos y fue elevado a la Secretaría de Cultura municipal. "15 o 20 minutos de fiesta administrada no vendría mal", afirman.


En tiempos donde por momentos se hace muy tedioso para cada ciudadano el aisliamiento social, preventivo y obligatorio, resultan más que bienvenidas las iniciativas que buscan alivianar un poco este período de encierro mientras se sigue combatiendo contra el coronavirus.

Por lo tanto, desde el Sindicato de Músicos de Rosario presentó dos innovadoras propuestas a la Secretaría de Cultura municipal, que tienen como objetivo principal llevar algo de alegría a los hogares de las personas que están cumpliendo la cuarentena en la ciudad.

Una de ellas es la llamada "delivery musical", que brindará la posibilidad a los rosarinos de tener una línea de comunicación por la cual solicitar las cuatro opciones de serenatas del cual constaría este proyecto: mariachi, tropical, chamamecera y baladas.

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Sobre cómo funcionaría el delivery musical, el director del sindicato, Hugo Vitantonio, explicó: "Sería un grupo estable muy controlable de cuatro o cinco músicos que vayan a un lugar en una traffic y puedan dar un concierto en la vereda de una casa o en la entrada de un edificio, o en una esquina invitados por los vecinos”.

“El objetivo es poder generar una acción social porque hay una señora que va a cumplir 70 años y vive sola o porque simplemente se les va a dar 15 o 20 minutos de esparcimiento a un conjunto de personas que están aisladas por la cuarentena”, remarcó.

La otra propuesta fue denominada "Caravana musical" y  de una manera muy gráfica, Vitantonio detalló de qué se trata: "En el escrito que presentamos a Culutra, hacemos referencia a la Fiesta de la Cerveza donde la gente circula por la Avenida Pellegrini y por cuadra hay uno o dos pequeños escenarios con bandas tocando o DJ’s haciendo su trabajo. Aquí sería al revés, músicos circulando arriba de semiremolques, protegidos con un marco de seguridad y con un protocolo cuidado, mientras el público estaría en sus casas en los balcones de los edificios o las terrazas de las casas. De esa manera se podría generar, en un recorrido de 15 cuadras, la misma cantidad de público que habitualmente pude estar en un concierto en vivo”.