ROSARIO ROCK

Del garage de zona sur a la agenda cultural más importante de Rosario

Entre objetos de diseño, tapas de vinilo, remeras e instrumentos musicales, Diego Bartolozzi, unos de los creadores de Rosario Rock, dialogó con Rosario Nuestro sobre los comienzos en su casa de zona sur, las mejores entrevistas de su carrera y las novedades del flamante espacio que abrió junto a su socio.

Por Eugenia Ludmer

domingo 3 de septiembre, 2017

Una batería se ubica a la derecha y una bicicleta a la izquierda de la entrada del local. En el centro está el mostrador y detrás de él, Diego Bartolozzi, quien recibe a todo el que ingresa con una sonrisa. En el nuevo espacio de Rosario Rock confluyen la música, el diseño, el cine y los videogames.

Bartolozzi es, junto a su socio, Sebastián Alberto, uno de los creadores de la agenda musical cultural que más fuerte pisa en la escena local. Al inicio de la conversación se remonta a sus comienzos cuando ambos cursaban la carrera de analista de sistemas. Lo hace despojado de nostalgia dada la escasez de recursos tecnológicos de la época:”íbamos con un cable larguísimo atravesando las casas de los vecinos, los perritos y los árboles”, en lo que explica, se trataba de una “odisea”.

Es que la génesis de Rosario Rock, coincide con la explosión inicial de internet, allá por el año 1999, cuando para acceder a la web se ocupaba necesariamente la línea telefónica. Circunstancia que la pata “programadora” de la página-como él mismo se define- recuerda con claridad y algunas risas. “Tenía una Pentium 2”, relata, y enseguida aparecen las referencias al garage de la casa de su socio- el que se ocupa del  “diseño”.

El orígen de la página encontró como principal motivación la demanda de los amigos de Diego “de una agenda de recitales”. “No se sabía lo que había en Rosario”, en esa etapa de la historia.

Pero atrás quedaron esos tiempos. Hoy el avance de las Tics facilita el proceso de trabajo de Diego, quien habla de la entrevista a  Ricardo Iorio como una de las mejores de su carrera y de la de Alejandro Sokol de Las Pelotas como la que “no pudo ser”.

Terminan las imágenes de Metallica y empiezan a proyectarse otras de Kurt Cobain en la pantalla de led, mientras Bartolozzi explica “que no se mete con nadie” y que a aquel que se molesta por algo publicado en la página le responde “con una nota”. Tal vez eso, y el “igualar a la banda más under con la más masiva” en la difusión, sea el secreto de la permanencia por casi dos décadas en el epicentro de la cultura local.

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