CIEN AÑOS DE RADIO

De Rigoletto a Nené Cascallar

Por Vicente Luis Cuñado.


Por Vicente Luis Cuñado.

Maradona mejor que Pelé. Messi mejor que Cristiano. Siempre primeros. Siempre los mejores. De un innoto y lejano pedazo del mundo supimos inventarnos un torneo en el que nunca fuimos ni seremos derrotados. El “che” es argentino y Gardel también. Y lo fue el chueco Juan Manuel Fangio, rey indiscutido de las pistas. A mano tendida Cordera y su grupo “La bersuit….” en la canción “La argentinidad al palo”, hicieron un ligero racconto de todo aquello que hemos prohijado, inventado o descubierto. Y aparecen la birome, el dulce de leche, los ómnibus, Rivadavia la calle más larga, las alpargatas, los alfajores, la toma de huellas digitales y las jeringas descartables. De todo venimos a resultar campeones mundiales fomentando esa exuberante exageración por cualidades y trofeos bastante discutibles que terminan calificando al argentino en el mundo como un individuo vanidoso.

Todas esas cualidades que enumera Cordera a las que podríamos agregar la calle más ancha del mundo y el río de la Plata, también de una anchura superlativa, han sido reiteradamente discutidas por todo el orbe, que se atribuye similares merecimientos. Con lo que a lo mejor viene a resultar que no habríamos inventado nada.

Es curioso que Cordera y sus muchachos hayan omitido la consideración a la radio porque es universalmente aceptado que la transmisión realizada por los locos de la azotea desde la terraza del teatro Coliseo el 27 de agosto de 1920 por el Dr. Enrique TelemacoSussini y los 3 estudiantes de medicina que lo acompañaban, resulta la primera emisión radial sistematizada y regular en el mundo.

Los locos emitían desde la terraza del Coliseo y medio centenar de entusiastas los seguían desde sus flamantes receptores. A aquella emisión del 27 de agosto hora 20 y 30 la siguieron en jornadas sucesivas veladas nocturnas de “Aida” “Rigoletto” “Iris” (con la presencia invalorable de BeniaminoGigli) y “Manón”. El gran Caruso había andado por estas tierras una década antes, incluso por Rosario en el Teatro El Circulo, pero se perdió la aventura de Sussini y sus muchachos.

Antes de 1920 hubo algunos diletantes que con radios a galena realizaron diversas experiencias, pero aisladas e intermitentes. Uno de los más proclives a estas transmisiones fue un sacerdote que en 1917 realizó varias desde un colegio religioso del barrio que luego se llamaría Lisandro de La Torre en el norte de Rosario, barrio que también se conociera como Arroyito. Cuenta el historiador Pedro De Paoli que incluso se realizó una denuncia policial contra el colegio por ruidos molestos.

Dos años tardarían en EEUU para tener algo similar a lo logrado aquí en Argentina en 1920. Antes de que finalizara 1922 se emitía también en forma sistematizada y regular desde la ciudad de Pittsburg. Pero Buenos Aires pone en sintonía tres emisoras nuevas antes de ese fin de año,además de la Radio Argentina de Sussini, que resultan ser Radio Cultura, Radio Sudamérica y Radio Brussa , con lo que ese año lo cerramos goleando 4 a 1 al gran país del Norte.

Y de allí en adelante estos cien años que han significado una catarata de nuevas emisoras ,algunas de ellas con destino de grandeza y otras que se han perdido en el tiempo y la distancia.

La radio significa para mí la compañía infaltable que está presente en los mejores recuerdos de las cosas que han pasado como diría Homero Manzi.

La radio era volver corriendo de la escuela para escuchar a Tarzan y a Tarzanito patrocinados por Toddy.

La radio era “El relámpago” con el auspicio de aceite “Olavina” y Américo Barrios al medidodía rematando sus micros oficialistas con el latiguillo”¿no le parece?”. Y también eran los cien personajes de Niní Marshall y de Pepe Iglesias “el zorro".

Y era “¡Que pareja!” con Blanquita Santos y Héctor Masseli . Y “Los Pérez García” con sus problemas. Y el “Glostora Tango Club con la orquesta de la juventud triunfadora de Alfredo De Angelis con las voces de Carlos Dante y Oscar Larroca.

Y el estridente “¡Atento Fioravanti!” que todos los domingos nos asomaba a goles y penales por las canchas futboleras. Y eran Oscar Marino y Roberto Reyna con las conexiones desde Ñuls y Central. Y era también el campeonato mundial de Pascualito Pérez desde Tokio a fines del 54. Y Sojit y los relatos de carreras de Fangio y Juancito con Oscar Gálvez.

Y eran Jaime Font Saravia , Guillermo Cervantes Luro y Antonio Carrizo presentando figuras que nos parecían monumentales como NatKig Cole o Xavier Cugat con AbbeLane.

Y también era mi vieja pegada a los boleros de Fernando Albuerne , Gregorio Barrios o Mario Clavel y los radioteatros de Nené Cascallar. Y también las 9 de cada diez figuras que usaban jabón Lux de Tocador y daban siempre el presente los sábados por la noche . Y los domingos el radioteatro obligado era “Las dos carátulas” que todavía se emite,quizás como el mas viejo sobreviviente de otros tiempos y otros hombres.

Y eran “Felipe” con Luis Sandrini y los Cinco Grandes del buen humor . Y la “Craneoteca de los genios”con TinchoZabala . Y el dúo cómico Buono-Striano. Y era “Messié Canesú” con Fidel Pintos.

Y mas acá en el tiempo la radio era Héctor Larrea con “Rapidísimo” y pegadito “La vida y el canto “ con Antonio Carrizo.

Y aquella voz solemne que nos avisaba ese sábado lluvioso que a las 20 y 25 horas de aquel 26 de julio de 1952 había entrado en la inmortalidad Eva Perón, Jefa Espiritual de la Nación , inaugurando una temporada radial que por muchas semanas sólo difundió música sacra y con religiosidad “al palo” como diría Cordera.

Y acá me planto. Podría seguir hasta el día del juicio final o hasta las calendas griegas recordando figuras y personajes que poblaron mi vida y mis mejores recuerdos . .En definitiva son mis recuerdos . Que atesoro , que me han acompañado y que me acompañarán por siempre .