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Cuando el juego se vuelve una adicción

La psicóloga Débora Blanca habló del problema de la ludopatía.

Por Rosario Nuestro

lunes 18 de septiembre, 2017

Débora Blanca, psicóloga y especialista en ludopatía, dialogó con Radio Mitre Rosario y explicó las causas de esta patología tan común en la sociedad actual.

La ludopatía es un circuito autodestructivo donde hay mucha perdida de dinero, de tiempo, de vínculos y confianza. El jugador pierde mucho más que dinero y pone en juego los afectos y relaciones más cercanas. “El vinculo toxico se manifiesta a través de un comportamiento, no hay una sustancia pero si lo que se produce es que se modifica absolutamente la conducta y la vida”, sostuvo la especialista.

Según la profesional, “el ludópata pierde y necesita perder para volver a jugar y reiniciar el circuito”, aunque también gane dinero, se queda hasta perderlo todo. Al respecto dice la psicóloga: “Recién ahí se va porque lo que necesita es volver a buscar plata y encontrar el tiempo para volver a jugar”.

Para ella la cabeza del jugador compulsivo “está monopolizada por el juego”, lo único que le interesa es jugar. Puede estar en el trabajo pensando en jugar o cenando con la familia y lo mismo. Está absolutamente conectado con el juego y su cuerpo también. “Lo interesante de estas adiciones sin sustancias es que el jugador abandona su cuerpo, no va al médico, no se hace controles, no compra medicación si la necesita porque todo el dinero y el tiempo es para jugar”, advirtió la terapeuta.

Es muy importante salvar las diferencias entre alguien que juega socialmente y cada tanto va al casino y estima una cantidad de dinero para esa práctica. Suele ir acompañado con amigos, con la pareja y es como si pagara una entrada, si fuera al cine o a otro divertimento. El ludópata en general no va acompañado sino que oculta sus intenciones, no va por placer, aunque en el juego encuentra algo que no está en ninguna otra actividad, lo que lo lleva a jugar es la necesidad y el cálculo del dinero que llevó lo pierde una vez que atraviesa la puerta de la sala de juegos. No toda persona a la que le gusta jugar es ludópata.

“Alguien que se hace adicto al juego es una persona que algo le está pasando, por lo cual esto viene a solucionarle, entre comillas, un problema. Algo le pasa y no puede resolverlo y le hace muy mal y entonces mientras juega se olvida de eso”, indicó Blanca.

Con respecto a la posibilidad de encontrar una cura dijo: “Hay tratamiento especializado y pueden recuperarse, se necesita en general del trabajo en conjunto con la familia porque durante el primero tiempo alguien debe manejarle el dinero porque sino lo va a gastar en juego. Muchas veces hay familiares jugadores, no es que uno se hace adicto de la nada”.

 

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